Etiopía espera que la Administración del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no interfiera en las negociaciones entre Adís Abeba, Jartum y El Cairo sobre la Gran Presa del Renacimiento etíope en el Nilo Azul, declaró a Sputnik el embajador del país africano en Rusia, Alemayehu Tegenu Aargau.

"Espero que las nuevas autoridades estadounidenses no interfieran en las negociaciones como lo hizo la Administración anterior", dijo el embajador​​​.

Recordó que la Administración del ahora expresidente Donald Trump había preparado un documento que no correspondía a los intereses etíopes.

"No lo aceptamos ni reconocimos, espero que la nueva Administración de EEUU no obligue a cualquiera de las partes de las negociaciones a aceptar lo que no corresponde a sus intereses", declaró el diplomático.

Añadió que "están en curso las negociaciones tripartitas entre Etiopía, Sudán y Egipto con la mediación de la Unión Africana".

" Etiopía está segura de que los problemas africanos deben tener una solución africana", expresó el embajador.

También dijo que Adís Abeba confía en "la imparcialidad de toda la comunidad internacional".

EEUU actuó en las negociaciones tripartitas, algunas albergadas por Washington, en calidad de observador.

A inicios de enero Egipto, Sudán y Etiopía reanudaron las negociaciones sobre la presa suspendidas en noviembre por tensiones diplomáticas entre tres países.

Sudáfrica como país que preside la Unión Africana llamó a retomar las negociaciones.

Las relaciones entre los tres países participantes de las negociaciones se hicieron tensas en verano de 2020 luego de que Etiopía empezara la primera etapa de llenado de la presa sin consentimiento previo.

La construcción de la denominada Presa del Renacimiento, que se encuentra a unos 15 kilómetros de la frontera sudanesa, empezó en 2011. Una vez terminadas las obras, será la planta hidroeléctrica más importante de África y la séptima más grande del mundo.

Evaluada en torno a 4.000 millones de dólares y llamada a veces GERD, por las siglas en inglés de Gran Presa del Renacimiento Etíope, la planta producirá 6.000 megavatios, o casi el triple que la presa egipcia de Asuán, permitiendo a Etiopía autoabastecerse de electricidad e incluso exportarla.

Los vecinos etíopes corriente abajo, Egipto y Sudán, están recelosos del impacto económico que el proyecto pueda tener sobre ellos, especialmente porque los acuerdos internacionales de 1929 y 1959 les asignan un 87 por ciento de las aguas del Nilo.

Fuente: Sputnik