La comisión especial instalada en el Senado de Brasil para investigar supuestos delitos cometidos por el Gobierno en la gestión de la pandemia acusará a cuatro actuales ministros y a dos exministros, según el informe final, que está siendo leído este miércoles por el relator de la comisión, el senador Renan Calheiros.

La lista incluye a los ministros Marcelo Queiroga, de Salud, Waltar Braga Netto, de Defensa, Onyx Lorenzoni, de la Secretaría General, y Wagner Rosário, de la Controladoría General de la Unión​​​.

Los delitos atribuidos varían: el ministro de Salud fue acusado de "epidemia con resultado de muerte" por su comportamiento dudoso sobre el tratamiento precoz, que según el texto "contribuyó a desinformar a la población brasileña".

El ministro de Defensa, quienera el coordinador del comité de crisis del covid-19 hasta marzo de este año, fue acusado del mismo delito por haber sido "inerte" en el puesto de asesor del presidente Jair Bolsonaro en momentos críticos, como la crisis de falsa de oxigeno en la ciudad de Manaos (estado de Amazonas, norte), que resultó en la muerte de cientos de personas.

A Lorenzoni, quien entonces era ministro de la Ciudadanía y cuidaba de las políticas sociales, se le acusa de "crimen contra la humanidad" por haberse negado a distribuir agua a los pueblos indígenas durante la pandemia, y Rosário fue acusado de prevaricación por haber ignorado "vicios graves" en el proceso de compra de la vacuna india Covaxin, Lleno de irregularidades.

Además, también aparecen en el informe el exministro de Salud Eduardo Pazuello, y el exministro de Relaciones Exteriores Ernesto Araújo.

El primero, un general del Ejército que siempre fue fiel a la postura negacionista de Bolsonaro, es el que acumula más posibles delitos: epidemia con resultado de muerte, prevaricación, uso irregular de fondos públicos, comunicación falsa de crimen y crimen contra la humanidad.

Cuando aún estaba en el cargo Pazuello fue objeto de duras críticas sobre todo por dos aspectos: su inoperancia en la crisis del oxígeno de Manaos y en el retraso en la compra de vacunas.

El excanciller, por su parte, fue acusado de un delito de epidemia con resultado de muerte y de incitación al crimen.

Fuente: Sputnik