La industria láctea alertó por un posible desabastecimiento en los próximos días, en el marco del paro por 24 horas que llevará a cabo mañana el gremio de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), confirmado a BAE Negocios por fuentes de esa entidad. Mientras que los empresarios advierten que "no es posible realizar nuevos incrementos en los salarios" y que los trabajadores ya recibieron "un reconocimiento" en el primer trimestre del año, desde Atilra manifestaron que en este período no hubo ninguna mejora salarial. El cese total de actividades llega tras un quite de colaboración, que se extendió desde el jueves pasado y finalizará en la medianoche de hoy. 

Ante una consulta de este medio, el presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), Miguel Paulón, señaló que la medida del gremio encabezado por Héctor Ponce perjudica el aprovisionamiento y que esta situación "evoluciona hacia un desabastecimiento paulatino", que se percibirá sobre todo en productos como yogures y leche fluida. El directivo reconoció que no tuvieron contacto con Atilra pero destacó que "no se justifica haber tomado semejante medida"; además sostuvo que tras este reclamo, subyace una necesidad del gremio de contar con mayor disponibilidad de fondos.

El directivo estimó que en este momento, la industria no se encuentra en condiciones de implementar un incremento en los sueldos ya que cuentan con "precios máximos, retenciones y deducciones de ingresos" y solicitó que Gobierno nacional convoque a una instancia de diálogo para resolver el conflicto.

Por su parte, voceros del gremio señalaron que durante el transcurso del año no se llevaron a cabo recomposiciones salariales y que solo recibieron el bono del Gobierno nacional por $4.000, correspondiente a los tres primeros meses de 2020. Desde la entidad señalaron que la medida se dictó "ante la postura de las cámaras empresarias del sector de negarse a actualizar los salarios" en relación a la inflación generada en el primer semestre del año.

Además sostuvieron que el aumento otorgado por las cámaras empresarias durante el año fue del 2%, para equiparar la inflación del año 2018 y un 53,8 % para compensar la del año anterior, mientras que en ese período el aumento promedio de los lácteos se ubicó por encima del 90%.

Ante esta situación y en base a que "las cámaras no han accedido a satisfacer el reclamo de sus trabajadores", Atilra anunció la realización de un "paro total de actividades de veinticuatro horas, sin guardias, las que estarán a cargo del empleador". Los sindicalistas ofrecieron a los empresarios la posibilidad de que los trabajadores reciban y procesen la materia prima del día para donar a entidades de bien público los productos que se elaboren.

Más notas de

Andres Lobato

El paro del campo consolidó al CAA como único interlocutor frente al Gobierno

El ministro Guzmán recibió al CAA en 2020

Paro del campo: el Gobierno analiza levantar el cepo a la exportación de maíz

Basterra intenta retomar las conversaciones con los representantes de las entidades del campo

Campo y Gobierno: cómo quedó el tablero político tras el cierre de exportaciones en maíz

El CAA apuesta a mantener el diálogo con la Casa Rosada

Soja récord: sube la expectativa sobre el ingreso de dólares del campo

Los granos registran los mejores precios desde 2014

Los paros complican el ingreso de divisas del agro en enero

Se espera una cosecha de 16,9 millones de toneladas

Soja, cereales y carne, los tres sectores que se perfilan como las estrellas de 2021

El próximo año se esperan divisas del agro por USD36.208 millones

Maíz: cuáles son los tres sectores más favorecidos por el cierre de exportaciones

Queda un remanente de 4.27 millones de toneladas

El impacto del paro aceitero se extiende a Bahía Blanca y ya costó USD1.000 M

El puerto rosarino es el más afectado

Las tres razones por las que la soja podría llegar a USD500 en 2021

En 2021, la soja continuará en su sendero alcista de precios

Pese a la pandemia y la seca, el campo argentino cerró un año con saldo a favor

Se cosechará menos soja, pero en Chicago los precios vuelan