Las fábricas de maquinaria agrícola cerraron 2020 con un incremento en la venta de productos de origen nacional, de acuerdo a estadísticas privadas. En la vereda opuesta, las exportaciones continúan sin repuntar y finalizaron ese año con las cifras más bajas de la última decada. Para 2021, las expectativas del sector son buenas, en base a un mayor acceso al crédito y un escenario de precios internacionales de los granos por demás alentador.

De acuerdo a un informe elaborado por IES Consultores, el año pasado se fabricaron 19.381 unidades, en donde se registró una suba generalizada en la producción de la mayoría de los equipos fabricados por el sector –sobre todo sembradoras- pero con un leve descenso en tractores y cosechadoras. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la fabricación de estos implementos acumuló un crecimiento de 44,2%, luego de dos años previos con caídas en la producción.

El empuje de las sembradoras

Las sembradoras lideraron las ventas en 2020, con un 21,7% de aumento en las ventas, además de un crecimiento en equipos de menor porte, como implementos de labranza. En rubros emblemáticos como cosechadoras y tractores, las operaciones comerciales cayeron un 2,7% y 1,5%, respectivamente.  Las exportaciones de maquinaria vienen en baja desde hace ocho años, luego del pico de ventas al exterior por 250 millones de dólares. Para el año pasado, el trabajo de IES relevó que se exportó por 90 millones dólares, un 23,4% menos en comparación a 2019.

Más allá de los números, la consultora vaticinó que este sector continuará aumentando los niveles de ventas en 2021. Las fábricas argentinas lograron sortear la pandemia, y después de un primer trimestre del año pasado con números en rojo, trabajan al máximo de su capacidad operativa. “La demanda de equipos seguirá sólida en el año en curso, respaldada por una cosecha que será buena en volúmenes y por los altos precios internacionales de los granos”, afirmaron.

En el plano internacional, el Gobierno trabaja para ganar nuevo mercados, como Africa, sostener destinos en Europa del Este y abrir el juego en países limítrofes. En este punto, Cancillería trabaja junto al Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), para impulsar las operaciones en destinos de América Latina.