La rotura de silobolsas con granos y rollos de forraje destinados a la alimentación del ganado en distintos puntos del país preocupan al sector agropecuario. Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), denunciaron que en los últimos tres meses hubo “38 delitos” en campos argentinos, según advirtió el presidente de la entidad, Jorge Chemes.

En declaraciones radiales, el dirigente expresó que el sector agropecuario pide un "compromiso más profundo en la investigación y que haya resultados rápidamente". En este sentido, remarcó que “el crecimiento de los delitos es más rápido que las respuestas de los funcionarios".

Chemes dejó varios puntos para el análisis, en un tema que crea un nuevo foco de tensión entre campo y Gobierno. En primer lugar, estimó que si bien estos hechos ya han ocurrido en otras oportunidades, “no había sido con esta intensidad”.

El presidente de CRA rechazó de plano las acusaciones sobre especulaciones de los productores a la hora de comercializar sus granos y sostuvo que el almacenaje de la cosecha es momentáneo, porque “para el productor es muy difícil poder retener, porque se endeuda”.

Por su parte, productores autoconvocados del noroeste de Buenos Aires señalaron, en un comunicado que se difundió en redes sociales, que “los hechos de vandalismo en distintos puntos del país provocan quebrantos económicos a los productores, que se ven imposibilitados de reinvertir y afectan al Estado con pérdidas de recaudación impositiva, ganancias e ingreso de divisas”. También advirtieron que “el Gobierno ni reconoce ni se expide sobre estos acontecimientos”.