La participación del Estado en la renta agropecuaria aumentó un 3,4% desde diciembre, según estimaron desde la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). A la hora de explicar esta suba, los principales motivos que explicaron desde la entidad fueron el incremento de los impuestos fijos municipales y provinciales, la suba de costos en labores y fletes y el ajuste en la cotización de los fertilizantes, entre las principales variables.

David Miazzo, economista jefe de FADA, calculó que de cada 100 pesos de renta por hectárea que genera un productor agrícola, 62,6 pesos quedan en manos del Estado a través de distintos impuestos. Al medirlo por cultivos, la cifra muestra variaciones: en girasol llega a 46,6 pesos; maíz 52,3 pesos; soja representan 66,9 pesos y en trigo trepa a 70,9 pesos.

En el caso de impuestos nacionales no coparticipables, representan el 66,8% del total que afronta una hectárea agrícola en Argentina, sobre todo con derechos de exportación y el impuesto a los créditos y débitos bancarios. El directivo de FADA estimó que en relación a marzo 2020, el precio FOB del girasol mejoró un 100%, soja un 64% y maíz un 64%, situación que tuvo un traslado directo a los precios del mercado interno.

El índice varía de acuerdo a cada provincia. La mayor presión fiscal se presenta en Entre Ríos, con 65,3%. El podio lo completa Córdoba (62,4%) y La Pampa (62,1%), seguidas por Buenos Aires y Santa Fe (61%) y San Luis, con 60,2%. Para esas mediciones, se tiene en cuenta los rindes que cada cultivo en relación a la superficie cultivada.

A la hora de evaluar la estructura de costos de producción agrícolas, el 51% de esta variable en soja se halla dolarizada. Si a este esquema se le añade el costo de la tierra, asciende a 64%. En maíz, los porcentajes en dólares representan el 57% y de 65% si se agrega el factor tierra. Un dato que se desprende del informe trimestral de la entidad es que en el último año, el valor del gasoil evolucionó por debajo de la inflación y el dólar, lo que ha colaborado a mantener con actualizaciones bajas los costos de flete y labores.