La Mesa de las Carnes reclamó al Gobierno que levante las restricciones a las ventas externas de carne vacuna, vigentes desde mayo y que alcanzan a la vaca con destino a China y un listado de siete cortes parrilleros de esa categoría. Si bien la vigencia de la normativa se extiende hasta el próximo martes 31 de agosto, las autoridades nacionales no han dado –por el momento- señales sobre si extenderán la medida.

En un documento firmado por las 34 entidades que componen el espacio, presidido por Dardo Chiesa, advirtieron que la continuidad de la medida representa un impacto negativo para toda la cadena de valor de la carne vacuna.

Según la Mesa de las Carnes, estas restricciones afectan a "los trabajadores de la industria frigorífica, donde hay múltiples reportes de suspensiones, reducciones horarias, adelantos de vacaciones y parada de frigoríficos", como así también a los que "se dedican a la genética, a la cría, a la invernada, a la alimentación en corrales, al transporte, a la comercialización".

Por otro lado, afirmaron que estas limitaciones derivan en pérdidas de ingresos de divisas al país por 100 millones de dólares mensuales y que "los productores pierden 6.500 millones de pesos por mes por el impacto en los valores de la hacienda".

En los últimos días y con el objetivo de descomprimir un escenario de tensión entre campo y Gobierno, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció la apertura de un cupo mensual de 3.500 toneladas correspondiente al cupo Kosher, con destino a Israel. En 2020, las exportaciones de carne vacuna fueron de 920.000 toneladas y generaron divisas por 3.200 millones de dólares, de acuerdo a estadísticas privadas.

A la espera del levantamiento de las restricciones a la exportación, la Mesa de Carnes confirmó que se reunirá el próximo martes 31 de agosto y brindará una conferencia de prensa, con horario y lugar a confirmar.