Las lluvias de la última semana permitieron consolidar el avance de la siembra de maíz con destino para grano comercial en NOA y NEA al igual que para el cultivo de soja, que se encuentra en la etapa final de la siembra. Como contrapartida, se registraron algunos casos de lotes en donde las sembradoras no pueden ingresar, por la falta de piso mínimo para la implantación.

En el caso del cereal y de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), ya se avanzó sobre un 95% del área estimada de siembra, unas 6,3 millones de hectáreas y restan aún 330.000 hectáreas, casi todas localizadas en la zona norte del país, pero las últimas tormentas podrían demorar estas tareas.

Por el lado del maíz de centro y norte de Santa Fe, las expectativas de rinde se mantienen según la entidad bursátil porteña a tono con las últimas campañas, mientras que en el oeste y centro de Buenos Aires, y en el norte de La Pampa los planteos de siembra temprana empiezan la etapa de definición de rindes. Por las lluvias también se detectaron casos de roya en maíces tardíos. Para este cultivo, la expectativa de cosecha se mantiene en las 49 millones de toneladas

Por su parte, desde la BCBA proyectaron que la siembra de los últimos cuadros de soja se encuentra retrasada en NOA y NEA a causa de las últimas precipitaciones, con registros que alcanzaron los 100 milímetros. El otro cultivo que avanza es el sorgo, del cual se lleva sembrado un 85% del área estimada, que suman 750.000 hectáreas En cuanto al girasol, en la última semana se avanzó en la recolección de 120.000 hectáreas y en total se cosechó un 24% del área. Las proyecciones indican que la producción será de 3,2 millones de toneladas, en base a un rinde promedio de 2.110 kilos por hectárea.