Las ventas externas de carne bovina cerraron el pasado mes de febrero con una caída del 19,9% en relación a enero, de acuerdo a estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). El 2020 empezó con dificultades para los frigoríficos exportadores, en primera instancia con el parate del mercado chino por la pandemia de coronavirus, que obligó a renegociar contratos y desviar contenedores. El segundo problema para el negocio empezó a ser visible en las últimas semanas, con la cerrada del mercado europeo para los cortes de las cuotas Hilton y 481.

De acuerdo a la entidad, durante los dos primeros meses del año, el principal destino de los envíos fue China con un volumen aproximado de 49.700 toneladas. El resto de los mercados fueron Chile (6.700 toneladas) e Israel, con 5.600 toneladas. En divisas ingresadas, el principal mercado durante este período fue China, que representa un 55% del valor total exportado de carne vacuna enfriada, congelada y procesada, seguido por Israel (10,4%), y Chile (10,2%).

Si se comparan los embarques de los primeros dos meses del año 2020 con el mismo período del año pasado, se puede apreciar un comportamiento variado con relación a los niveles de actividad que se habían registrado un año atrás. Chile, Israel, y Rusia muestran un crecimiento de magnitud significativa, en los casos de China y Brasil el crecimiento fue más moderado, mientras que Alemania y Países Bajos exhiben tasas de variación leves. La dependencia del mercado chino para las exportaciones de carne bovina de Argentina se ha vuelto determinante, y en el último mes de febrero, representaron cerca de un 57% de los envíos.