De acuerdo a un trabajo elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la desgravación del 50 al 100% en el monto imponible en Ganancias para el uso de fertilizantes permitiría aumentar entre un 13% y un 32% el uso de este insumo y agregar valor en la cadena agroindustrial en hasta USD2.900 millones, con un saldo fiscal positivo.

Según estadísticas de la Asociación Fertilizar, el año anterior cerró con un consumo récord de nutrientes de 4,6 millones de toneladas, que representó un aumento del 8% con respecto a 2018. De esta cifra, un 66% corresponde a productos importados de países como Estados Unidos y China, entre los principales proveedores.

Desde la BCBA, Nicolás Jorge y Santiago Rossi presentaron un estudio en donde se proyectan dos escenarios de desgravación de Ganancias para el uso de fertilizantes. El informe concluye que con un 50%, se alcanzaría un aumento del 13 al 30% en el uso de fertilizantes y de USD1.200 a 2.600 millones de valor agregado agroindustrial.

Con el 100% de deducción, las cifras son similares, pero con USD2.900 millones de beneficio adicional. En ambos casos, si bien los ingresos fiscales por Ganancias se verían reducidos, los profesionales de la bolsa porteña remarcaron que se verían compensados por el incremento de la recaudación total, con un saldo fiscal positivo de entre USD160 y 335 millones.

Estos datos fueron presentados en el marco del Congreso Maizar, que se llevó a cabo esta semana, de manera virtual. La cadena de valor agroindustrial analizó cuál sería el impacto si desde el ámbito legislativo nacional se aprobara un estímulo fiscal para impulsar la reposición de nutrientes.

Jorge Bassi, presidente de Fertilizar, participó de este encuentro y buscó conjugar la conservación del suelo con el negocio y explicó que los productores agropecuarios podrían sumarse a una iniciativa de este tipo. Una forma posible, según el directivo, sería a través de la presentación de un plan de siembra y fertilización a tres años, con un monto de inversión y análisis de suelo.

En este punto y en base a informes elaborados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), desde Fertilizar proyectaron cual sería el impacto de este aumento en el uso de fertilizantes en el volumen de cosecha. Así, estimaron que en soja, maíz y trigo se podrían sumar 21 millones de toneladas.

Consultado por BAE Negocios sobre la evolución en de ventas de estos insumos, Bassi explicó que "los despachos de fertilizantes vienen a buen ritmo, se percibe un consumo muy interesante vinculado al crecimiento del área sembrada en relación al año anterior". Este dato no es menor, porque según estadísticas privadas, la siembra fina (trigo y cebada) presenta un adelanto con respecto a 2019 de 700.000 hectáreas.