En el marco de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso nacional, el presidente Alberto Fernández ratificó que habrá un aumento en los derechos de exportación que solo alcanzará a la soja, aunque no brindó precisiones sobre el porcentaje y plazos, que según la Ley de Solidaridad Social tiene un techo de 33% para ese cultivo. Tras esta confirmación y pese a la postura de no aceptar una suba en los derechos de exportación de soja, la Mesa de Enlace se reunirá mañana con el ministro de Agricultura Luis Basterra, tal como estaba pautado.

Tras el discurso de Fernández y ante una consulta de BAE Negocios, el presidente de Federación Agraria Argentina (FAA) Carlos Achetoni advirtió que se encuentran "en tensa calma, esperando el martes", en referencia a la reunión con el ministro Basterra. El directivo también reclamó sobre políticas diferenciadas para este sector y aseveró que si bien "hablan de segmentación" desde el sector no han "visto ni una propuesta de Gobierno". Por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, estimó que la propuesta del oficialismo "no es generosa" y criticó el actual esquema cambiario, al entender que "hay una divisa supuestamente estabilizada que, sin embargo, tiene un valor para el campo cuando compra y otro cuando vende".

En este contexto, los ruralistas apuntarán a contener la presión de sus bases, que buscan llevar a cabo medidas de protesta, mientras grupos de productores autoconvocados, que se encuentran por fuera de este espacio empezarán llevar a cabo ceses de comercialización de granos y hacienda en el norte argentino, más allá del resultado de las negociaciones entre campo y Gobierno.

Sin mencionar de manera directa a la oleaginosa, el primer mandatario ratificó que el aumento en derechos de exportación recaerá sobre esta producción. "Solo se incrementa uno de 25 cultivos", sostuvo y de esta manera queda develar si esta suba, que según la Ley de Solidaridad Social podría ser de hasta tres puntos porcentuales, se aplicará también a sus derivados, como harina y aceite. El Presidente agregó que con esta decisión, "se preserva la situación de los pequeños productores, es favorable para muchos cultivos y sobre todo a las economías regionales".

Fernández dedicó unos minutos de su discurso de apertura al sector agroindustrial y en un guiño a esta cadena de valor tras una semana cargada de tensión por el incremento en las retenciones a soja, reconoció que "el campo debe ser un protagonista importante" y en este sentido remarcó que "los convocamos para que participen contra la lucha contra el hambre". En línea con su discurso en relación al sector agropecuario, recordó que "deben hacer el esfuerzo quienes producen y exportan, porque tienen condiciones" y en este sentido remarcó que "hemos cuidado que el precio de los combustibles no los afecte", al tiempo que sostuvo que "una divisa estabilizada los ayuda a comprar insumos".

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