El Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader, el segundo pilar de la Política Agrícola Común, detrás de las ayudas directas) acumulará a lo largo de los últimos siete años financiamiento por un monto total de 100.000 millones de euros en materia de ayuda a los agricultores de la Unión Europea, mientras la cofinanciación de los Estados miembro durante el mismo período (2014-2020) sumará 61.000 millones extra.

El último examen de las políticas comerciales de Europa, realizado por la Secretaría de la Organización Mundial del Comercio (OMC), precisó que los recursos del Fondo para este año ascienden a 14.700 millones de euros, cifra ligeramente superior a la distribuida durante 2019.

Los tres objetivos principales del fondo son: fomentar la competitividad agrícola; asegurar la gestión sostenible de los recursos naturales y la acción frente al clima; y alcanzar un desarrollo territorial equilibrado de las economías y comunidades rurales, incluidos la creación y el mantenimiento del empleo.

El 45% de los recursos del fondo se destinan a “Restauración, preservación y mejora de la biodiversidad”, lo cual incluye la Gestión del agua y la Prevención de la erosión de los suelos y mejora de su gestión.

Otro 20% es orientado a financiar la “Viabilidad y competitividad de las explotaciones agrarias, y promoción de las tecnologías agrícolas innovadoras y la gestión forestal sostenible”; y 16% a la “Inclusión social, reducción de la pobreza y desarrollo económico”.

En los siete años analizados por la OMC las mayores partidas del Feader beneficiaron a Francia (con 12.011 millones de euros); Italia (con 10.444 millones); Alemania (9.446 millones); Polonia (8.698 millones); España (8.297 millones) y Rumania (8.128 millones).

Este año Francia se posiciona igualmente en primer término, ya que recibirá financiamiento del Fondo por 1.988 millones de euros, seguido por Italia (1.502 millones) y por Alemania (1.395 millones).