En el marco de la pandemia de coronavirus, el aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno nacional cambió los modos de comercialización en el sector agropecuario. En el caso puntual de la actividad ganadera, los remates de hacienda en todo el país viraron hacia un esquema online, ante las dificultades que representa seguir en este momento con la modalidad presencial.

El Mercado de Liniers se sumó a esta tendencia y cambió sus tradicionales remates por las ventas particulares, o como se denominan en ese ambiente, “al oído”. Esto es, los compradores adquieren la hacienda mano a mano con el consignatario, en lugar de pujar por el precio en subasta pública.

En diálogo con BAE Negocios, el presidente de la entidad, Oscar Subarroca, adelantó que seguirán con esta modalidad de ventas, en un contexto de incremento de casos positivos de Covid-19 en Capital Federal y el AMBA. En este sentido, detalló que se arribó a esta decisión luego de una videoconferencia que se llevó a cabo entre el directorio del Mercado de Liniers y los representantes de las casas consignatarias que operan en ese predio.

“Tenemos que seguir como estamos”, reconoció el directivo, ante el riesgo de que en las pasarelas del mercado del barrio de Mataderos se presente algún caso positivo de coronavirus, con el consiguiente riesgo de enfrentar un cierre de las instalaciones. Subarroca explicó que si bien las ventas particulares demoran las operaciones, las ventas se realizan de manera normal y están concentradas en tres días de la semana. “Dejamos abierto un canal de comercialización para los productores, afirmó.