Tras la aprobación del primer trigo transgénico resistente a la sequía por parte del Gobierno argentino, las bolsas de cereales y entidades agropecuarias salieron a advertir este viernes sobre consecuencias "altamente riesgosas" de esa medida.

El Gobierno aprobó la tecnología HB4 para el cultivo de trigo, el único trigo tolerante a sequía en el mundo.

Así lo anunció Bioceres, la compañía argentina creadora de la tecnología en una colaboración público-privada de más de 15 años con el grupo de investigación de la doctora Raquel Chan ( Conicet-Universidad Nacional del Litoral), responsable del descubrimiento.

Bolsas y cámaras empresariales fijaron su postura frente a la decisión oficial y recordaron las resistencias de los mercados mundiales a adquirir trigo transgénico.

"No tenemos dudas de que el trigo HB4 no tiene riesgos ambientales ni de salud pública, y que el SENASA y la CONABIA han realizado sendos estudios técnicos que así lo confirman", aclararon.

Pero advirtieron su sorpresa porque el Gobierno "decida de forma unilateral, sin consultar a los representantes de la cadena del trigo, la aprobación comercial. Más aún, muchos de nosotros remitimos notas con aportes y opiniones al Ministro de Agricultura y no se recibió respuesta alguna".

Trigo en el mundo

El mercado mundial del trigo alcanza las 175 millones de toneladas anuales y el de harinas a los 18 millones, y los dos en su totalidad son no transgénico, condición que lo diferencia de los mercados de maíz, soja y algodón.

Las entidades recordaron que en varios países del mundo se intentó hace años lanzar eventos en trigo que no pudieron prosperar debido a la "reacción negativa" de los mercados compradores.

Es por ello que alertaron que "esta aprobación reviste condiciones especiales y altamente riesgosas".

El Gobierno puso una única condición, que es la aprobación previa de Brasil. El principal comprador internacional de trigo argentino anunció hace unos meses que no renovará la cuota de cereal extra-Mercosur y, de esta manera, abrió la puerta para que la Argentina exporte 450.000 toneladas de trigo, que representan alrededor de 100 millones de dólares.

El proceso desregulatorio del trigo HB4 ya se inició en Estados Unidos, Uruguay, Paraguay y Bolivia, sin embargo, según advierten los sectores relacionados con la producción agropecuaria, desde hace varios años, las exportaciones de trigo argentino han diversificado los destinos pasando de exportar a 23 mercados en 2015 a 54 países en 2019, y se espera que se sigan ampliando.

Esa diversidad, según las entidades, "requiere que nuestro país deba monitorear y aguardar la aprobación de eventos biotecnológicos en más de un destino relevante para nuestras exportaciones de trigo, únicamente en aquellos países que tienen marco regulatorio en la materia".

El mercado argentino

Recordaron que el mercado argentino "no tiene experiencia en consumir trigo transgénico, y ya existen pedidos de parte de empresas alimenticias nacionales e internacionales que operan en el país de comprar únicamente harina o trigo no transgénico".

"El uso comercial nacional del trigo HB4 impactará en los precios y abastecimiento de trigo en el país", advirtieron.

Un daño irreparable e irreversible

Y alertaron que "el daño que se produciría al mercado de trigo argentino sería irreparable e irreversible, toda vez que la contaminación se propagará y la segmentación resulta inviable".

"Se pondría en riesgo los esfuerzos conjuntos (público/ privado) realizados para consolidar nuevos mercados y expandir fuertemente las exportaciones", indicaron.

Incluso, alertaron que "no solo se ponen en riesgo las exportaciones de trigo y harina, sino también de pellets, almidón, glúten, panificados, fideos y todos los productos del segundo procesamiento donde existen miles de pymes que actúan en esta cadena".

El comunicado lo firmaron todas las bolsas de cereales del país, los centros de exportadores y las principales cámaras agropecuarias, como la Sociedad Rural, Federación Agraria, CRA y Coninagro.