El precio internacional de los principales cultivos registró subas en las pizarras de Chicago, y de mantenerse las actuales condiciones climáticas en Estados Unidos podrían dispararse, situación que representa una buena noticia para el ingreso de divisas en el último tramo del año. En este contexto, el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (UDSA, por sus siglas en inglés) recortó proyecciones de stocks finales y cosecha en soja, maíz y trigo en Estados Unidos, a causa del estrés hídrico en ese país.

El trigo registró la mayor suba, que trepó 9,74 dólares la tonelada para el contrato Septiembre 2021 y cerró en 2,76 dólares la tonelada. En este caso, además del recorte productivo en Estados Unidos, también se anotaron factores como la baja en la proyección de ventas externas de Canadá y Rusia, dos mercados de peso a nivel mundial. En maíz, el incremento fue de 4,23 dólares para la posición Septiembre 2021, que cotizó en 223,2 dólares la tonelada, impulsado por el ajuste en el saldo exportable de Brasil, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

La soja tuvo un comportamiento mixto, con una leve caída en las posiciones más cercanas y un pequeño repunte en los contratos más lejanos. De esta manera, Agosto 2021 cerró en 514,9 dólares la tonelada, mientras que el contrato Noviembre 2021 aumentó 0,37 dólares y finalizó en 492,7 dólares.

En el caso de la oleaginosa, más allá de la volatilidad en sus cotizaciones, el escenario de precios será firme en los próximos meses. De extenderse estos pronósticos climáticos, cerrará el año con una tendencia alcista en su precio. El dato a seguir será la evolución del clima, que empezó a generar caídas en las estimaciones de área sembrada y cosecha de Norteamérica, Brasil y Argentina, tres jugadores de peso en el negocio.

En los últimos informes del organismo norteamericano, se proyectaba una cosecha de soja para la campaña 2021/2022 de 119,8 millones de toneladas. Para llegar a ese volumen, el nivel de rindes debía ser elevado, sin dejar de lado que el clima también debe acompañar. Según analizó la consultora Granar, “el USDA sinceró sus expectativas” y redujo la estimación de rendimiento promedio nacional en Estados Unidos de 3.416 kilos por hectárea a 3.363 kilos por hectárea. El recorte también llegó al volumen cosechado, que cayó de los 119,8 millones de toneladas a 118 millones.

En una sintonía similar a la soja, el maíz norteamericano también corrigió a la baja sus números. Así, quedó atrás la estimación de rinde de 11.277 kilos por hectárea y se actualizó en 10.959 kilos por hectárea, más acorde con el déficit de humedad que el cereal sufre en distintas regiones productivas. Con este recorte, la cosecha maicera de la nueva campaña será de 374,6 millones de toneladas, por debajo de los 385,2 millones previstos el mes pasado.

El trigo también ajustó sus expectativas de rinde, que cayeron de 3.080 kilos por hectárea a 2.993 kilos por hectárea. En la previa del informe, el USDA estimaba un promedio de cosecha de 3.410 kilos por hectárea. A partir de este ajuste, la producción estadounidense de trigo pasó de  47,52 millones de toneladas a 46,18 millones de toneladas.