Las ventas a China empezaron a mostrar algunos signos de reactivación, en un contexto de caídas de la operatoria con Europa y un mercado interno que por el momento apuntala el negocio, según coinciden distintas fuentes de la industria frigorífica argentina. En los dos primeros meses del año, la faena mostró buenas cifras, pero se sienten los efectos del paro del campo, las últimas lluvias que dificultaron el traslado de hacienda y el coronavirus.

Los exportadores reconocen el escenario delicado que se vive con la venta de las Cuotas Hilton y 481, cortes de alta calidad que se destinan al mercado europeo. Ante la consulta de BAE Negocios, un empresario del sector detalló: "Está todo Europa cerrado, los exportadores prácticamente no vamos a operar, solo saldrá vaca a China". Además agregó que este cese de las ventas al viejo continente no es una cuestión de precio: "No reciben mercadería, y muchos barcos están regresando".

En declaraciones a Canal Rural, el Gerente General del frigorífico Forres-Beltrán, Ricardo Schiavoni, destacó que en China "se registra una mayor actividad y prácticamente se ha normalizado su producción". Para el directivo, si bien no se manejarán los elevados precios que pagaron a finales del año pasado, entre la población china empezó a percibirse "un mayor consumo a futuro y tienen la precaución de empezar a comprar más".

Carlos Riusech (h,) de Frigorífico Gorina, explicó que luego de una caída de hasta un 40% en los precios pagados por el gigante asiático y la consecuente preocupación de este sector, " China empieza a reaccionar". De todas maneras, y ante la incertidumbre generada por el escenario de pandemia global, agregó que "es difícil marcar un tendencia, tanto a nivel nacional como internacional".

Por el lado del mercado interno, desde la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) remarcaron que si bien la faena en los dos primeros meses de año evidenció signos de recuperación, hay factores puntuales a tener en cuenta, como la mayor cantidad de ventas ante una población que compró de más por temor a un posible desabastecimiento.

El secretario de la entidad, Javier Peralta, también advirtió sobre otro de los problemas que podrían enfrentar las plantas frigoríficas: "Si se producen contagios de coronavirus, esto implicaría que todo el personal de la planta tendrá que estar en cuarentena". Desde FIFRA plantearon esta cuestión ante las autoridades cordobesas, para buscar alternativas. "Si esto ocurriera, las empresas estarían en serias dificultades de poder abonar salarios", afirmaron.

El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes ( Ciccra), Miguel Schiariti, estimó que si bien es posible que el consumo interno "puede contener el impacto en la caída de exportaciones", existe una sensación de inestabilidad a causa del coronavirus, las últimas lluvias y los coletazos del paro del campo, que han sumado presión alcista a los precios de la carne.