Las exportaciones argentinas de carne bovina siguen incrementando el volumen de envíos, pero con una caída en el precio de la tonelada, que según estimaciones del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) registraron una baja de casi USD1.500 la tonelada.

El común denominador de esta situación es el mercado asíático. Por un lado, las ventas a China durante abril y mayo -según el Ipcva- representaron el 88% de los envíos totales, pero en contrapartida, los compradores de este país han vuelto a renegociar contratos a la baja con los frigoríficos argentinos. De acuerdo a analistas del sector y directivos de plantas exportadores, esta situación se explica por un mercado chino que se encuentra muy bien abastecido por Brasil y Estados Unidos.

Las ventas al exterior de carne bovina en mayo de este año generaron divisas por USD249,3 millones, en un registro similar al mismo mes de 2019, mientras que el valor de la tonelada exportada en ese período registró una caída de 17,8%. En el caso de los cortes enfriados sin hueso, la tonelada cotizó a USD6.765 (un 25,9% menos en comparación a mayo 2019), mientras que en el caso de los cortes congelados sin hueso, su valor fue de USD4.725 (un 5,3% menos).

De los UDS249,3 millones ingresados por exportaciones de carne vacuna en mayo de 2020, el 12,6% se originó en los cortes enfriados sin hueso, categoría que incluye productos de mayor valor, como los de la Cuota Hilton, mientras que los congelados sin hueso aportaron el 81,9%.

Entre los meses de enero y mayo de 2020, las estadísticas del instituto permiten dimensionar la cada vez mayor dependencia del mercado asiático a la hora de embarcar carne bovina. De esta manera, el destino excluyente de las ventas fue China, con 170.000 toneladas, seguido por Chile (12.900 toneladas) e Israel, con 10.700 toneladas. En este escenario, y con los principales competidores jugando de manera agresiva, el USDA proyectó que las ventas externas argentinas caerían un 11,5% durante 2020.