La política agropecuaria tuvo su espacio en A Todo Trigo, el evento anual que reúne a la cadena de valor del cultivo. Por el lado del gobierno nacional , los funcionarios que participaron de la jornada buscaron transmitir señales de previsibilidad para la nueva campaña de granos finos 2021/22.

Por parte de la cadena de valor del cultivo, si bien destacaron la oportunidad histórica de superar la barrera de las 21 millones de toneladas de producción, hubo reclamos en cuanto al control del Estado en materia de precios.

El ministro de Agricultura, Luis Basterra, señaló que desde el Gobierno se están llevando a cabo "políticas claras y concretas", que permiten incrementar las expectativas de siembra. En esta línea, el Banco Nación presentó una línea de créditos de $10.000 millones, destinada a impulsar la producción de trigo y cebada para productores de hasta 200 hectáreas.

Por su parte, el subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, anticipó que los indicadores de la campaña comercial del cereal son "muy buenos", con una dinámica que mostró un comienzo de ventas fuerte en 2020. Al analizar la faceta productiva, el funcionario remarcó que "el dato más importante viene de la red de delegaciones del ministerio en todo el país, hay entusiasmo por sembrar". En este punto, las estimaciones de la cartera agropecuaria proyectan un escenario que oscila entre las 6,5 y 7 millones de hectáreas sembradas.

La cadena de valor del cultivo ve factible alcanzar una producción récord, pero existen reservas en cuanto al control de precios que ejerce el Gobierno en determinados eslabones del negocio, que apuntan a frenar el incremento en el precio de alimentos sensibles para la canasta familiar. Fernando Rivara, presidente de la Federación de Acopiadores, advirtió que en un contexto de inflación, "no puede controlar el precio de la harina en contexto de inflación, sin generar daño a la industria".

Rivara también hizo una mención a una posible intervención del Estado en materia de derechos de exportación, para un cultivo que en la actualidad tributa un 12% en ese impuesto. ""Cada 1.000 toneladas adicionales que podamos sumar a la cosecha, entrarán USD250.000 más a las reservas del Banco Central", calculó.