A horas de la reunión entre el Presidente Alberto Fernández y la Mesa de Enlace, Federación Agraria Argentina (FAA) se desmarca y lleva agenda propia al encuentro, en donde se destaca la iniciativa de quitar el IVA a los alimentos. Los federados también presentarán propuestas que apuntan al tratamiento diferencial a pequeños y medianos productores.

En los últimos días, el Gobierno nacional consolidó su estrategia de acuerdos para el control de precios en alimentos y logró cerrar un acuerdo con los aceiteros, para subsidiar los precios de estos alimentos por un año. En este contexto, el presidente Fernández advirtió que no descartan la posibilidad de aumentar los derechos de exportación o establecer cupos.

Esta situación generó un ida y vuelta, y después de una semana con declaraciones cruzadas, el mandatario recibirá a los gremialistas esta tarde, a partir de las 15:30. En la previa, Federación Agraria llega a la Casa Rosada con agenda propia, tal como adelantó en declaraciones radiales el presidente de la entidad, Carlos Achetoni.

Con respecto al tema alimentos, la propuesta de este sector del gremialismo rural consiste en la quita del IVA de los alimentos a los sectores más necesitados. “Venimos trabajando con el el Ministerio de Desarrollo Productivo y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para implementar esos descuentos”, reconoció Achetoni, quien además agregó: “no somos formadores de precios, nuestra incidencia es mínima”.

La otra línea de trabajo que presentarán esta tarde será el avance en reducciones impositivas para impulsar la producción agropecuaria, además de promover herramientas financieras para estimular la agricultura familiar. Estas estrategias guardan relación con la postura de los federados en marzo del año pasado, cuando el Ministerio de Agricultura anunció la suba en los derechos de exportación al complejo sojero.

En esa instancia, la entidad apoyó la medida presentada por el titular de la cartera agropecuaria, Luis Basterra, para el pago de compensaciones a pequeños y medianos productores. Este sistema se empezó a implementar a finales de 2020, cuenta con un fondeo de $11.500 millones y beneficia a unos 42.000 pequeños y medianos productores de soja