En el segundo día del aislamiento obligatorio dictado por el Gobierno nacional, desde la industria frigorífica anunciaron que el abastecimiento de carne bovina estará asegurado, aunque existen dudas con respecto a una baja en los precios y la distribución en la provincia de Buenos Aires.

En medio de la cuarentena se registraron dos factores que impactaron con fuerza en los valores de los cortes vacunos en las carnicerías. Por un lado, las curtiembres anunciaron que no recibirían los cueros a los frigoríficos y, por otra parte, el importante incremento en los precios de la hacienda en pie en el Mercado de Liniers, con cifras récord en lotes de consumo liviano.

Con respecto a las curtiembres, el Gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial una ampliación de rubros que se excluirán del aislamiento obligatorio, que incluye a las curtiembres, que según la normativa deberán trabajar “con dotación mínima para la recepción del cuero proveniente de la actividad frigorífica”.

En la antesala al anuncio del Gobierno nacional, el negocio ganadero vivió una jornada febril. En la mañana del viernes 20 de marzo, en el Mercado de Liniers se alcanzaron valores de $117 en lotes de machos de 344 kilos. Esta situación generó un fuerte rechazo entre compradores, que en algunos casos se negaron a pagar a los consignatarios de hacienda esos precios, al considerarlos excesivos.

“Estamos en un momento de crisis y se aprovechan de todo”, sostuvo un habitué de las pasarelas del predio del barrio de Mataderos. Desde la cadena de comercialización vinculada al mercado interno, las opiniones coinciden en que no habrá faltantes de carne en los próximos días, pero hay diferencias al analizar qué ocurrirá con los precios de venta al público.

En declaraciones a Radio Continental, el presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), Miguel Schiariti, afirmó que “en principio está garantizado el abastecimiento” de carne vacuna a la población, y anticipó que habrá una sobreoferta de producto, con bajas de precios en las carnicerías.

El directivo señaló que “ya empezaron a aparecer ofertas en supermercados, como la tapa de
asado a $230 o $240 y van a aparecer otros cortes a precio de liquidación”. Con respecto a los precios del Mercado de Liniers, adelantó que podrían retroceder a un promedio de $90-$95, frente al promedio de $110 registrado en la última rueda comercial de ese mercado.

Un operador del sector frigorífico consultado por BAE Negocios coincidió de manera parcial con Schiariti y estimó que si bien no faltará carne, es poco probable que el precio en los puntos de venta registre una rebaja.

“El escenario lógico sería que baje”, sostuvo, pero la suba en Liniers y el problema con las curtiembres –en donde los frigoríficos recuperan hasta $3 por kilo cuando venden sus cueros- se reflejó en incrementos de hasta un 8% en la media res que se entrega en los puntos de venta, que indefectiblemente se traslada a los mostradores.