Los gremios de la carne se encuentran en estado de alerta y movilización, en el marco de una nueva ronda de negociaciones paritarias. La última revisión salarial se llevó a cabo en agosto del año pasado, y además de un aumento de 28%, los trabajadores de la carne habían acordado una reunión en enero, para revisar números. Según pudo reconstruir BAE Negocios, en el transcurso de la semana se llevó a cabo una reunión entre los gremialistas y los empresarios, pero en este primer encuentro del año no se registraron avances.

En este contexto, y mientras el Gobierno nacional cerró un acuerdo con la industria frigorífica para la venta de cortes vacunos a precios populares, la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Carne y Afines (Fesitcara) se declaró en estado de alerta y movilización, ante lo que consideraron una falta de respuestas a  sus pedidos de recomposición salarial.

Desde Fesitcara, gremio encabezado por Gabriel Vallejos, advirtieron a través de un comunicado que “realizamos un llamado a la reflexión a los empresarios, a los fines de avanzar en una necesaria y justa actualización de los salarios de la actividad, que se vieron pulverizados en el marco del proceso inflacionario reinante”. Desde este sindicato, se declararon en estado de alerta y movilización y agregaron: “de no haber respuestas, nos empujarán al conflicto y a la convocatoria de medidas de fuerza con afectación de las actividades en todos los frigoríficos y establecimientos cárnicos del país”.

Unos días antes, la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados –liderada por José Alberto Fantini- reclamó por una revisión de las actuales condiciones salariales. Además del acuerdo alcanzado en agosto, en diciembre la Federación de la Carne obtuvo una asignación extraordinaria de $10.000, en reconocimiento a la labor de los trabajadores en plena pandemia de Covid-19.