Representantes del sector de Agricultura familiar pidieron al Gobierno nacional una mayor participación en el Plan Argentina contra el Hambre, con el objetivo de potenciar a este sector y darle mayor visibilidad. En un encuentro que se llevó a cabo ayer en la sede porteña de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y que contó con la presencia de organizaciones del sector, coincidieron en la necesidad de trabajar de manera conjunta. "No estamos incluidos como sector productivo, no contamos con infraestructura para producir mejor y no podemos comercializar", señaló a BAE Negocios Miguel Fernández, presidente de la Federación de Organizaciones Nucleadas de la Agricultura Familiar (Fonaf).

En este punto, el directivo remarcó que si bien el Gobierno diseñó políticas para facilitar el acceso a alimentos, dijo que también se deben contemplar medidas para fortalecer la producción local de alimentos, con acento en el sector de agricultura familiar. "El Plan Argentina contra el hambre constituye una gran oportunidad para desplegar el potencial de las economías regionales", señaló.

En contrapartida, hay sectores de la agroindustria, como el de la carne bovina, que ya dialogan con las autoridades nacional para incluir este alimento en la Tarjeta Alimentaria. Hasta el momento, se está negociando un volumen mensual de 1,2 millones de kilos, que se distribuirá en una red de carnicerías a confirmar y con un descuento de $100 por kilo.

Así, sostuvo que el Estado debe proveer infraestructura para impulsar estas producciones, que de acuerdo a estadísticas del sector comprende a unas 250.000 familias en todo el territorio argentino y que trabajan en establecimientos de hasta 50 hectáreas de extensión. Fernández explicó que en el caso de producciones ganaderas, que pueden ser bovinas, caprinas y porcinas, entre otras, no cuentan con una estructura adecuada para trabajar. "No tenemos salas de faena y de esa manera no podemos industrializar nuestra producción, necesitamos que los organismos sanitarios estén presentes", afirmó.