La cadena de valor avícola advirtió que la prórroga por 60 días de Precios Máximos por parte del Gobierno nacional imposibilitará a los productores "seguir entregando mercadería a los precios de febrero de este año", según expresó la La Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) a través de un comunicado. Fuentes de la industria consultadas por BAE Negocios señalaron que si no se corrige esta situación, en las próximas semanas podrían generarse faltantes en las góndolas de estos productos.

Desde la entidad que nuclea a esta producción, señalaron que los insumos registraron un incremento que oscila entre el 15% y 20% en los últimos 90 días, con precios congelados desde hace casi seis meses. "Necesitamos de medidas concretas en precios, fomento de las exportaciones y financiamiento productivo", señalaron.

Ante esta situación, señalaron que, en el marco del aislamiento obligatorio, garantizaron "el abastecimiento ante un incremento de la demanda del 40%, incluso siendo perjudicados en la cadena comercial por el fijador de precios que ha comprado barato y ha remarcado el producto al público con altos márgenes". Las fuentes de la industria avícola consultadas por este medio no descartaron problemas de abastecimiento si persiste esta situación.

Cuánto cuesta un maple de huevos

Los primeros coletazos de esta situación se vivieron cuando hace algo más de un mes se registró un faltante de huevos, que se podían adquirir a cuentagotas y a precios superiores a los de marzo. Ante esta situación, desde Capia señalaron como culpables de esta situación a la cadena de comercialización, por remarcar precios en exceso.

Para graficar estas brechas, señalaron que el precio de venta del maple de huevos (30 unidades) por parte de los productores es de $180, cifra que les permite obtener una ganancia por maple de $8 a $10. Pero al subir en la cadena, sostuvieron que los minoristas ganan hasta cuatro veces más, mientras que en caso del supermercadismo obtienen 60$ de rentabilidad por docena vendida.

Entre huevos y carne, esta cadena de valor aporta 68 kilos de proteína anuales por habitante, genera 30.000 puestos de trabajo directos e indirectos y consume 1,6 millones de toneladas de soja y maíz.