Las lluvias que se registraron en todo el país permitieron recomponer el estado del trigo y avanzar en la siembra del girasol, de acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). En el caso del cereal, las regiones más beneficiadas fueron el centro y el sur del área agrícola y permitieron frenar el deterioro del cultivo, que se encuentra en las etapas iniciales del desarrollo. Además, se espera que en los próximos días mejore la condición de los lotes sembrados. 

A esta situación, se suma que los productores empezarán a retomar las labores de fertilización del cultivo, clave para pensar en mejores rindes al momento de la cosecha. La contracara de esta situación es la aparición de enfermedades, por exceso de humedad y la entidad bursátil advirtió que en el centro-este de Entre Ríos se llevó a cabo aplicaciones preventivas de fungicidas, para el tratamiento de roya y mancha en red. En paralelo, las precipitaciones también representaron un alivio para la cebada, el otro cultivo destacado en la campaña fina nacional. 

La BCBA estimó que los rindes de los cuadros trigueros de siembra temprana  tendrán una caída en sus rindes, como consecuencia del déficit hídrico que atravesó el ciclo del cereal. Los primeros valores de rendimientos esperados para el NOA y el NEA se ubican por debajo de 800 y 1.700 kilos por hectárea de promedio, respectivamente.

El girasol registró un leve progreso en su implantación y llegó al 15,4% del área proyectada de 1,7 millones de hectáreas para la campaña 2021/22. El avance más  importante fue en el centro y norte de Santa Fe y también comenzó la siembra en las dos zonas núcleos y centro-este de Entre Ríos. En el NEA, los menores registros hídricos frenaron en parte las tareas, pero si se materializan los pronósticos de los próximos días, se terminarán de implantar las hectáreas que quedan pendientes de los planteos tardíos. 

Al sur, los registros de lluvias acumulados en las últimas dos semanas refuerzan la intención de sumar más hectáreas. El problema radica en la oferta limitada de semillas, situación que podría limitar el potencial crecimiento del área.