Las últimas lluvias en la zona centro agrícola, si bien no fueron suficientes para recomponer humedad, permitieron retomar las tareas de siembra. Según estimó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las zonas más afectadas por el estrés hídrico en Córdoba y Santa Fe recibieron entre 30 y 60 milímetros.

Según relevó la entidad bursátil, las últimas lluvias dejaron más de 15 milímetros en ocho provincias. De esta manera, además de las dos provincias mencionadas, cubrieron Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Entre Ríos y a las áreas trigueras del centro y sudeste de Buenos Aires.

En la región centro, las lluvias dejan un sabor agridulce. Por un lado, desde la BCR advirtieron que para recomponer la humedad de los perfiles, se necesitaban al menos entre 100 y 150 milímetros. En esta zona, los rindes de trigo arrojan cifras por debajo de los promedios habituales y en este sentido, no hay agua que alcance. El vaso medio lleno viene por el lado de la siembra de soja, que permitirá a los productores no retrasarse en la implantación.

En el balance final, los cordobeses fueron los más favorecidos con estas precipitaciones y entre la zona oeste de Rosario y hacia el noreste de Buenos Aires, los acumulados fueron inferiores a los 10 milímetros. En la zona de influencia de Bell Ville (Córdoba), se registraron 54 milímetros, seguida de Bengolea, con 30 milímetros. Hacia el sur santafesino, en Rufino llovieron 28 milímetros, mientras que en la localidad bonaerense de Junín recibieron una cantidad similar.

Según señalaron desde la bolsa rosarina, el cultivo que mejor aprovechará estas lluvias es el maíz de siembra temprana, pero los productores siguen con todas las miradas hacia el cielo, porque el cereal ingresará en los períodos críticos del desarrollo, en donde define rinde, y el agua será fundamental. De acuerdo a estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el área del cultivo es de 6,3 millones de hectáreas, y se espera una cosecha de 50 millones de toneladas.