En un año marcado por la pandemia de Covid-19 y los incendios forestales, la empresa jujeña Ledesma finalizó su cosecha anual de azúcar, que cerró en 342.000 y representa un incremento de 5% en relación a 2019. Según informaron desde la empresa, la zafra se extendió por espacio de 183 días. “Si bien la molienda total de caña fue un 3% inferior a la de 2019, el rendimiento fue superior en un 9%”, destacaron.

Ledesma molió alrededor de 3,6 millones de toneladas de caña de azúcar, de las cuales casi 3 millones fueron propias, y 611.000 provinieron de cañeros independientes, mientras que  la producción estimada de alcohol llegó a 80 millones de litros.

En el marco de los efectos del coronavirus, la empresa decidió reconvertir una parte del bioetanol (en base a caña de azúcar) que había producido para destinarla a alcohol farmacéutico, de modo de colaborar en el abastecimiento de insumos sanitarios a la población. Así, la producción de alcohol quedó en 15 millones de litros, y la de bioetanol en 65 millones.

Durante esta zafra, también cobró mayor relevancia la producción de hipoclorito, que se utiliza como insumo en la producción de lavandina. Este año, aumentaron esa producción un 10% para responder a las necesidades que plantó el Covid-19. La empresa donó 2.200 litros de hipoclorito, que equivalen a 6.600 litros de lavandina.

En cuanto al papel embalado, Ledesma estimó que la producción será de 96.500 toneladas. Durante la zafra, la planta de papel estuvo cerrada por más de 40 días, debido a las medidas preventivas del Covid-19.  En la reapertura,  se crearon dos nuevas líneas de productos para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado: pulpa de caña de azúcar blanqueada y pulpa natural sin blanquear.