El cultivo de maíz cerrará la tercera mejor cosecha de su historia y generará un saldo exportable que se ubicará por encima del promedio de las últimas tres campañas, de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA). De acuerdo a la entidad bursátil, la producción del cereal se ubicará sobre las 58 millones de toneladas, que permitirá disponer de 34 millones de toneladas de grano comercial para ventas externas y lo ubica nuevamente por encima de la soja. Un dato a tener en cuenta es que con un 10% del área total cosechada, ya se compraron 21,1 millones de toneladas de maíz 2020/21.

El último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anticipó bajas en stocks finales y superficie de siembra en Norteamérica, a contramano de las expectativas de los operadores. Esta situación disparó los precios en granos gruesos, pero  más allá de esta cuestión puntual, los analistas del negocio remarcan que mientras la soja empieza a acercarse a los máximos históricos –que se registraron en 2008- al maíz le queda un largo camino por recorrer en materia de cotizaciones.

“El mercado está muy sensible a la suba, con una superficie de maíz que en Estados Unidos solo aumentó 135.000 hectáreas”, reconoció el consultor en agronegocios Pablo Adreani, en diálogo con BAE Negocios. En este punto, destacó que ante cualquier incidencia climática, en pocos días los farmers norteamericanos pueden llegar a perder hasta 300.000 hectáreas. “Para alcanzar los rindes proyectados, el cultivo deberá estar muy cerca de sus mejores producciones", estimó. Y agregó: “Por cada 100  kilos que baja el rinde promedio en ese país, se pierden 3,5 millones de toneladas de la cosecha, este factor es alcista para el mercado”.

De acuerdo a estadísticas del Ministerio de Agricultura, al 24 de marzo el sector exportador lleva comprados 21,1 millones de toneladas de maíz. En la campaña anterior, las exportaciones fueron de 36,5 millones de toneladas, y después se destinaron 17,25 millones de toneladas para consumo animal y 3,89 millones de toneladas para uso industrial.

A diferencia de la soja, el maíz muestra un crecimiento constante de área y producción en los últimos diez años. Por el lado de la oleaginosa, en ese período la superficie implantada osciló entre 16 y 20 millones de hectáreas, con una producción que promedió las 50 millones de toneladas, siempre de acuerdo a estadísticas oficiales. El cereal pasó de 3,6 millones de hectáreas a 9,5 millones, con una producción que aumentó de 22,6 millones de toneladas a 58,3 millones de toneladas.