La cadena de ganados y carnes comenzó el año consolidando su buena perfomance exportadora, pero sin lograr un repunte en el consumo local, de acuerdo a la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). En este contexto, el dato a tener en cuenta es la estimación de la entidad ante alguna caída en las exportaciones a China, que el principal destino de las ventas al exterior, originadas en el descenso de los precios que pagan los asiáticos y la aparición del coronavirus, que complica la descarga de los contenedores en el puerto de Shangai.

Por el lado de las exportaciones, la cámara presidida por Miguel Schiariti calculó que el año anterior cerró con ventas por 844.900 toneladas, cifra que exhibe un crecimiento del 55,6% en relación a 2018. Pero más allá de estos números sólidos, Schiariti planteó algunas dudas sobre la evolución de las ventas, teniendo en cuenta tanto cuestiones productivas locales como los problemas de precios y sanitarios en China. "El futuro inmediato no parece ser prometedor", advirtió el directivo.

Por el lado del rodeo argentino, el titular de la entidad alertó sobre la falta tanto de novillos pesados como de terneros, originados en el incremento de la faena de hembras, que según sus estimaciones creció en 621.000 vientres el año pasado en comparación a 2018. Al mirar hacia China, señaló que "el fuerte recorte del crédito impulsado por el gobierno de ese país generó una caída de 30% a 40% sobre los precios de compra pagados hasta septiembre". Además, la aparición del coronavirus genera complicaciones en la logística portuaria, a raíz de la cuarentena decretada por las autoridades sanitarias chinas.

De extenderse esta situación, la dependencia de la industria frigorífica exportadora con China preocupa al sector. En 2019, los asiáticos fueron el cliente destacado de los frigoríficos locales: como muestra, compró tres de cada cuatro kilos exportados. Chile se mantuvo como segundo destino, seguido de Alemania, Israel y Rusia y la tonelada vendida promedió los US$3.989.

Las ventas de carne en el ámbito doméstico también sigue la inercia del año anterior y no logra repuntar. En el primer mes del año, el consumo por habitante se ubica sobre los 50,4 kilos, la cifra más baja de la última década. En la comparación interanual, se puede apreciar que el consumo cayó un 9,7%: esto representa que en último año, los argentinos comieron casi 6 kilos de carne menos.

Pese a esta tendencia, los precios en los puntos de venta siguen exhibiendo una tendencia alcista. En los comercios minoristas del Gran Buenos, Ciccra relevó que el enero el precio promedio de los cortes de carne vacuna subió un 7,3%, porcentaje similar al incremento registrado en pollo y cerdos. En el período enero 2019/20, el precio promedio de los cortes vacunos experimentó un aumento de 61,4%, mientras el precio de la hacienda en pie aumentó 65,3%. Esto muestra que las carnicerías no terminaron de trasladar al mostrador el aumento de la hacienda en pie.