La racha alcista de los precios internacionales de los productos básicos continúa. Y, una vez más, la estrella del mercado de Chicago es la soja. El cultivo más importante de nuestro país acumula una suba histórica en su precio, luego de haber tocado valores mínimos en el peor momento de la cuarentena y el aislamiento a nivel global, cuando estuvo un poco de quebrar la barrera de los USD300 por tonelada.

La semana pasada cerró en USD506 por tonelada, lo que significa la cotización más alta desde inicios de 2014. Entre mediados de abril del año y hoy el precio de la soja se incrementó en más de USD200 por tonelada, lo que implica un alza acumulada del 70%. Simultáneamente, la recuperación en el precio del maíz implicó pasar de USD130 por tonelada a USD195 (50% de aumento) y con el trigo se registra un alza desde los USD180 hasta los USD230 por tonelada (casi 30% arriba).

Lo que está ocurriendo en el mercado mundial de commodities, y fundamentalmente con la soja, encuentra explicación en una conjunción de factores. En primer lugar, todos los analistas proyectan un desbalance entre la oferta y la demanda global para este año. Mientras que la demanda se mantiene firme, motorizada principalmente por la economía china, la oferta de algunos jugadores importantes en el mercado está siendo puesta en duda como consecuencia de las malas condiciones de humedad en los suelos.

El factor clímático

En en la zona núcleo de Argentina se está teniendo un registro de lluvias menor al necesario para el correcto desarrollo del cultivo. Hasta el momento, se ha revisado hacia abajo la proyección de cosecha local en un millón de toneladas aproximadamente, hasta los 50 millones.

Hay que tener en cuenta que recién estamos transitando las primeras semanas de enero e incluso hay parte del cultivo que no terminó de sembrarse. El riesgo climático tiene mucho tiempo para materializarse y arruinar las proyecciones de rendimientos y de producción.

El segundo factor de gran relevancia para explicar la dinámica del precio de Chicago es la liquidez inyectada por la Reserva Federal a lo largo de todo el 2020, que determinó un debilitamiento de la cotización del dólar a escala global y, consecuentemente, un fortalecimiento de los precios de los bienes denominados en esta moneda.

Si bien el alza de precios es una noticia de gran relevancia y positiva para nuestro país, el resultado final en términos de cantidad de dólares extras que podrían ingresar a la economía por esta vía dependiente de la combinación simultánea de precios y cantidades. Como la suba de precios está motorizada por una alta incertidumbre en cuanto a la producción que finalmente resultará de esta campaña debido a la sequía, es aconsejable mantener la prudencia y no festejar antes de tiempo.