El Gobierno nacional busca replicar en distintos rubros del sector alimentos los acuerdos de precios alcanzados en carne vacuna y aceite. En este contexto, la Casa Rosada y el campo han protagonizado cruces por la formación del precio en las góndolas y mientras el oficialismo sostiene  que se debe a la suba en el precio de los commodities, en la vereda opuesta aducen razones como la presión impositiva.

Para poner números a esta situación, desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) elaboraron un informe, en donde afirmaron que el productor es un “tomador de precios en el mercado y no un formador”. En este punto, remarcaron que son el último eslabón en la cadena de flujo monetario, que comienza en el consumidor y desanda su camino en la cadena hasta llegar a la tranquera.

 

La entidad calculó la incidencia de la carga tributaria en la formación de precios, y concluyeron que en trigo, leche, carne vacuna y maíz para el sector avícola, los impuestos tienen un fuerte peso específico al momento de llegar a la góndola. Así, estimaron que el 41% de la compra en un supermercado corresponde a impuestos, con una inflación argentina que en 2020 cerró en 36,1%, mientras que en resto de América Latina llegó a 8,1% en Uruguay, México 3,5%, Chile 3,1% y Perú 2,6%.

 

Según el Departamento Económico de CRA, entre Enero 2017 y Febrero 2021, se registraron las siguientes subas:

  Carne vacuna: se multiplicó por 4,3 veces

  Leche: se multiplicó 4,4 veces

Gasoil: se multiplicó 4,3 veces

Canasta básica: se multiplicó 4,23 veces