La cosecha gruesa no levanta cabeza y, si bien las estimaciones en soja y maíz no variaron con relación a la semana pasada, de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) los rindes promedio de la oleaginosa a nivel nacional siguen cayendo y hay dudas sobre el desempeño del maíz, sobre todo en lotes de siembra tardías. En conjunto, los dos principales cultivos de granos gruesos se ubican sobre las 100 millones de toneladas, pero con un gran signo de interrogación acerca del desempeño de los lotes de siembra tardía, que podrían marcar una caída en los volúmenes de producción.

Si bien la entidad bursátil mantuvo la proyección de soja en 49,5 millones de toneladas, advirtieron que el rinde promedio a nivel nacional continúa cayendo y se ubicó en 3.420 kilos por hectárea, mientras que para final de campaña esperan que descienda a 2.950 kilos por hectárea. Esta merma se debe al impacto de la falta de agua en las etapas críticas del cultivo y a algunas heladas puntuales, que afectaron a cultivos de segunda en el centro y sur de la región agrícola. El dato a tener en cuenta es que la soja de segunda aporta en esta campaña más del 30 % del total sembrado y, como se prevén bajos resultados para esos lotes, habrá un impacto negativo al momento de la cosecha.

En maíz, el panorama es similar a la soja y, mientras la cosecha del cereal con destino grano comercial avanza a buen ritmo, la BCBA advirtió que "las expectativas de rinde de los cuadros tardíos se mantienen por debajo de las estimaciones iniciales". En este cultivo, los lotes de siembra más temprana están arrojando mejores resultados, como en la provincia de Córdoba, mientras que planteos de maíz de segunda en el NEA arrojan resultados por debajo de lo esperado. Al igual que en soja, mantienen la proyección de 50 millones de toneladas, resultado que se encuentra atado a la evolución de los lotes ocupados con siembras tardías.

Por el lado del girasol, este cultivo cumplió con las expectativas y la cosecha de la campaña 2019-2020 finalizó con un volumen de 3,4 millones de toneladas y un rinde promedio nacional que se ubicó en 2.220 kilos por hectárea. Las zonas de mayor aporte fueron el NEA (577.459 toneladas), centro-norte de Santa Fe (509.328 toneladas), sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa (645.591 toneladas) y el sudeste bonaerense (885.969 toneladas). Con respecto al sorgo, el rinde promedio hasta el momento es de 4.210 kilos y, con esta base, se espera una producción de 2,5 millones de toneladas.