El titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías de Velazco, señaló ayer en declaraciones periodísticas que en el comienzo de la cuarentena "hubo problemas" con el transporte y la comercialización de productos del sector, pero luego "se fueron acomodando las piezas de este nuevo rompecabezas". El directivo indicó que esos inconvenientes se registraron "sobre todo en varios municipios que actuaban más por propia impronta que respondiendo a una acción conjunta más ordenada". En este contexto, advirtió: "El daño económico es difícil de calcular pero habrá seguro, a pesar de estar exceptuados y seguir en funcionamiento. Toda alteración en una cadena se traslada hacia los dos extremos: productores y consumidores". Con respecto a la comercialización de hacienda en pie, agregó que "en el Mercado de Liniers se abandonó la venta por remate y se pasó a una venta conversada, mediante un diálogo".