El polo agroexportador argentino cerró el primer semestre del año con mayores ventas de soja por parte de los productores y una suba en los niveles de molienda del complejo oleaginoso, de acuerdo a estimaciones de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara). Este crecimiento permitió impulsar la liquidación de divisas, que entre enero y junio 2021 acumuló 16.600 millones de dólares, un nuevo récord histórico para esta cadena de valor. Estos números reflejan la visión de analistas del sector, que según relevó BAE Negocios, seguirán con esta tendencia alcista hasta las elecciones PASO.

En junio se pudo visualizar el buen paso del complejo agroexportador, que cerró los primeros seis meses del año con los mejores registros. En ese mes, la liquidación de divisas cerró en 3.358 millones de dólares, solo superado por Junio 20218, con 3.833 millones de dólares.

La entidad describió un escenario de mayor venta de soja, con productores que pisaron el acelerador y aprovecharon el buen escenario de precios internacionales. Entre mediados de mayo y finales de junio, se comercializaron 5,7 millones de toneladas de grano, que en relación al mismo período del año pasado representa un aumento de 4,3 millones de toneladas.

Este mayor ritmo en las entregas de materia prima permitió al polo de crushing rosarino acelerar la molienda. Según Ciara, en mayo se procesaron 4,2 millones de toneladas, el mejor tercer registro histórico. Además, al extender este análisis a los primeros seis meses de 2021, se procesaron 17,9 millones de toneladas, la segunda molienda más alta de la historia, solo por detrás de las 18,4 millones de toneladas del mismo período de 2016.

La molienda de soja registró volúmenes elevados a partir del segundo trimestre del año. En marzo se procesaron 3,4 millones de toneladas; en abril 4,2 millones y en mayo 4,3 millones de toneladas. La molienda de girasol también registró subas, aun pese a la fuerte baja que sufrió el cultivo en el norte argentino, tanto en superficie como en volumen de producción.

Entre enero y mayo de este año, se molieron 1,4 millones de toneladas, unas 160.000 toneladas más en comparación al mismo período de 2020. El principal factor que sostuvo la industrialización del cultivo fue el precio del girasol disponible, que superó con holgura la barrera de los 500 dólares por tonelada.

Los volúmenes de venta del complejo granario exhibieron crecimiento en algunos ítems durante el mes de junio. En harina de soja, se exportaron 2,55 millones de toneladas, unas 400.000 más en relación al mismo mes del año pasado, mientras que en trigo se comercializaron 550.000 toneladas, que representaron un incremento de 200.000 toneladas en la comparación interanual. El resto de los productos se mantuvo en valores similares, con 575.000 toneladas de soja; 610.000 toneladas de aceite de soja y 4,25 millones de toneladas de maíz.

En el caso de los cereales, en los últimos días se conoció una estimación del Ministerio de Agricultura. La cartera anticipó una cosecha de 62,2 millones de toneladas, de las cuales 59 millones corresponden a maíz y las 3,2 millones restantes a sorgo. Este volumen de cosecha, permitirá consolidar un ingreso de divisas cercano a los 2.300 millones de dólares entre los meses de julio y septiembre, según consultores privados.