La molienda de soja en los puertos rosarinos aumentó en enero, y si bien se ubicó en niveles récord para ese mes, sigue sin exhibir sus mejores números. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, (BCR) durante el primer mes del año se procesaron 3,2 millones de toneladas, un 39% más en la comparación interanual y el segundo mejor registro para esa fecha en toda la historia del complejo sojero.

Pero al extender el análisis, se puede apreciar que esta industria no termina de levantar cabeza: entre abril y enero, se procesaron 31,6 millones de toneladas, un 12% menos en relación a la campaña anterior, situación que se presentó solo en ciclos en donde la disponibilidad de granos se vio afectada por la sequía.

En el primer caso, la bolsa rosarina explicó que el diferencial en derechos de exportación en soja, que desde octubre del año pasado quedaron en tres puntos a favor para la industria y los buenos precios internacionales del grano y los subproductos, traccionaron a favor de la industria. Un dato a tener en cuenta es que por el paro de aceiteros y recibidores de granos, que se extendió durante casi todo diciembre 2020, la industria molió 800.000 toneladas, un 70% menos en la comparación interanual.

Precio soja

Con un grano que cerró en Chicago a 520 dólares la tonelada, sus derivados también copian esta tendencia alcista. Según la BCR, el valor FOB promedio del aceite durante enero fue de 1.032 dólares la tonelada, un aumento de más de 14 dólares en relación al mes anterior. En el caso de harina, su cotización trepó a 513 dólares, que representa una suba de 47 dólares en la comparativa mensual. Este escenario, “mejora el incentivo a la industrialización del poroto en desmedro de su exportación sin procesar, al contrario de lo ocurrido durante gran parte del 2020”, de acuerdo a la entidad bursátil.

El retraso de la cosecha de la oleaginosa en Brasil – la más lenta de los últimos diez años- representa una luz amarilla para la disponibilidad de granos a nivel mundial y constituye un factor de peso en rally alcista de este cultivo en las pizarras de Chicago. Como muestra, el vecino país tenía comprometido despachos por 7,3 millones de toneladas para febrero, pero solo podrá enviar 4,3 millones.

Además de presionar en la cotización de los subproductos, el retraso en Brasil impactó de lleno en el precio del poroto, que la semana pasada llegó a 523 dólares por tonelada, el valor más elevado de los últimos seis años y medio. Por el lado del maíz, se llevan comercializadas 18,4 millones de toneladas de la campaña 2020/21.

El complejo sojero con base en Rosario atravesó un 2020 complejo, signado por los efectos de pandemia de coronavirus. Según la BCR, el año pasado se embarcaron 56,5 millones de toneladas de granos, con un maíz que representó el 64% del total exportado, mientras que los de soja cayeron un 30%. Al analizar los niveles de molienda, el año pasado cerró en 35,8 millones de toneladas, muy por debajo de las 41,2 millones de toneladas procesadas en 2019. 

Más allá de esta situación, la tendencia sostenida en los precios internacionales de soja y sus derivados representa una gran noticia para la economía argentina. En base a cálculos privados, elaborados con un grano de soja a 500 dólares la tonelada, se espera que el complejo agroexportador aumente un 8% el ingreso de divisas en relación a 2020.