El ministro de Agricultura, Luis Basterra, afirmó que la intervención de la empresa Vicentin apunta a expandir la producción y sostener a una empresa estratégica para el sector agroindustrial. En declaraciones televisivas a un canal formoseño, el funcionario advirtió que el gobierno anterior optó por el endeudamiento y generó una deuda que constituye un freno a cualquier posibilidad de desarrollo.

Las declaraciones del ministro Basterra están en sintonía con la postura oficial que expresó el ministro de la Producción, Matías Kulfas, quien señaló que con esta decisión se busca otorgar una mayor previsibilidad al comercio granario y evitar acciones especulativas en la liquidación de divisas provenientes de la agroindustria.

De acuerdo a estimaciones oficiales, la deuda de Vicentin asciende a unos USD1.300 millones, con el Banco Nación como principal acreedor, seguidos por el Banco Provincia y el Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE).  Ante este contexto, el titular de la cartera agropecuaria remarcó que la especulación financiera llevó a la quiebra “a un negocio millonario” y que desde la Casa Rosada se buscó auxiliar a una empresa estratégica en el negocio granario, en el contexto de una economía con restricción externa de divisas.

A la hora de analizar la potencialidad de esta medida, Basterra expresó que la participación del Estado permitirá mantener en actividad –a través de YPF Agro- a una empresa con una fuerte presencia en el mercado externo. De acuerdo a estadísticas de la cartera agropecuaria, durante 2019 Vicentín encabezó las ventas externas de  aceites y subproductos, con envíos que sumaron 7,42 millones de toneladas y una facturación cercana a los USD4.000 millones.

El otro eje que destacó el ministro de Agricultura es el cuidado de la soberanía alimentaria, al tiempo que trazó una proyección ambiciosa, de cara a las próximas campañas agrícolas: “Nos hemos fijado como meta llegar a las 200 millones de toneladas”, cocnluyó.