Acuerdo Mercosur-UE: Europa evalúa salvaguardas y crece la alarma en el agro argentino
Productores y exportadores advierten que los mecanismos de protección que impulsa la Comisión Europea podrían limitar el comercio y restarle previsibilidad al acuerdo de libre comercio con el Mercosur.
La posibilidad de que los países europeos apliquen salvaguardas para proteger a su sector agropecuario, en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), encendió señales de alerta entre los productores y exportadores argentinos.
La Comisión Europea decidió avanzar con estos mecanismos ante la presión de organizaciones del agro y de gobiernos como el italiano, que reclamaron su inclusión como condición para la firma del acuerdo. Las salvaguardas deberán ser debatidas en el Consejo y el Parlamento Europeo antes de la ratificación definitiva del tratado.
Qué son las salvaguardas y por qué generan preocupación
Las salvaguardas son instrumentos de defensa comercial que permiten a un bloque o país restringir importaciones cuando considera que un aumento en el ingreso de productos del exterior daña o amenaza a sus productores locales.
Aunque no forman parte del texto central del acuerdo Mercosur-UE, se trataría de una reglamentación interna unilateral de Europa, lo que genera inquietud en los mercados del Cono Sur.
"Es una situación bastante preocupante, porque esto lo establece la UE unilateralmente", advirtió Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC).
Los productos alcanzados: una lista sensible para la Argentina
Según un informe difundido por entidades que agrupan a los mercados locales, serían 24 los productos agropecuarios y agroindustriales que podrían quedar alcanzados por estos mecanismos. Entre ellos se encuentran rubros clave para la Argentina y el Mercosur:
Carne fresca; carne bovina enfriada y congelada de alta calidad; carne congelada para procesamiento; carne de cerdo fresca, enfriada y congelada; carne aviar con y sin hueso y preparaciones; leche en polvo; quesos; fórmulas infantiles; maíz y sorgo; arroz; azúcar para refinar y otros azúcares; huevos y albúminas de huevo; miel; ron y otras bebidas derivadas de la caña de azúcar; maíz dulce; almidón de maíz y de mandioca; derivados del almidón; etanol; ajo; biodiésel; y cítricos como limón, naranja y mandarina.
Cuándo podrían activarse los mecanismos
De acuerdo con el borrador europeo, las salvaguardas podrían aplicarse si se demuestra que:
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Las importaciones aumentan más del 5% en un corto período, en comparación con el promedio de los últimos tres años.
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El crecimiento de las exportaciones del Mercosur provoca una caída del 5% en el precio interno europeo.
Un punto especialmente sensible es que estas sanciones podrían aplicarse incluso dentro de las cuotas acordadas, como en el caso de las carnes o el maíz.
"Se puede matar el comercio"
Para Idígoras, el problema de fondo es que estos mecanismos contradicen el espíritu del acuerdo.
"La razón de ser de un acuerdo es la creación de comercio, pero lo podés matar con las salvaguardias si se aplican de manera irrestricta e imprudente", sostuvo.
Además, remarcó que el impacto real de las exportaciones del Mercosur sobre Europa es mínimo: "Estos productos representan apenas el 1% del consumo aparente del bloque europeo. No hay riesgo real, es política pura".
Una amenaza a la previsibilidad
En la misma línea, Nelson Illescas, director de Contenidos y Comunicación del Grupo de Países Productores del Sur (GPS), calificó a las salvaguardas como "una amenaza" para el sector agroindustrial.
"Quita certidumbre. Es parecido a lo que pasaba en Argentina con los ROEs: no sabés si vas a poder exportar o no", explicó. Y agregó que Europa necesita estas herramientas para dar señales políticas a su propio agro, afectado por problemas estructurales de competitividad.
Un debate que seguirá abierto
Tanto Idígoras como Illescas coinciden en que el Mercosur deberá reabrir la discusión una vez que el acuerdo entre en vigencia.
"El Gobierno es consciente de este problema y no le gusta, pero quiere que el acuerdo se apruebe en el Congreso. Después habrá que discutir que estas salvaguardas no existan o que, al menos, sean más light", señaló el titular de Ciara-CEC.
Mientras tanto, el agro argentino observa con atención un acuerdo que promete oportunidades históricas, pero que también incorpora zonas grises capaces de condicionar el flujo comercial con uno de los principales mercados del mundo.

