El agro aportará USD 35.200 millones este año y superará la liquidación oficial de 2025
El repunte de las cotizaciones internacionales de los granos compensó la menor liquidación acumulada respecto de 2025.
El agro recupera terreno como el motor central en la provisión de divisas y el sostén de las cuentas públicas argentinas. La firmeza en los precios internacionales de los granos y sus derivados llevó a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a revisar al alza sus proyecciones para todo 2026, calculando que el complejo agroindustrial ingresará un total de USD 35.200 millones.
El repunte de las cotizaciones en las plazas globales neutralizó las dudas sobre los volúmenes de producción, garantizando un flujo financiero de peso y elevando de forma automática la base imponible sobre la cual el Estado calcula la recaudación por derechos de exportación.
El número proyectado por la entidad santafesina adquiere dimensión al comparar las vías de liquidación. Al medir la totalidad de las operaciones (sumando el Mercado Libre de Cambios y el Contado con Liquidación), el monto estimado queda levemente por debajo de los USD 36.164 millones contabilizados en 2025.
Sin embargo, cuando la métrica se limita exclusivamente a las divisas ingresadas por la plaza oficial (MLC), la estimación de USD 35.200 millones de este año supera los USD 34.600 millones liquidados por ese mismo canal durante el ejercicio anterior.
Normalización del flujo tras los incentivos de 2025
Los números acumulados al cierre de agosto reflejan una contracción del 9% interanual, con un ingreso de USD 23.063 millones frente a los USD 25.368 millones registrados en el mismo período de 2025.
Lejos de responder a un deterioro de la capacidad productiva del campo argentino, la brecha encuentra explicación en el comportamiento extraordinario del esquema de retenciones del año pasado.
En 2025, la reducción temporaria de alícuotas aplicada en el primer semestre y la posterior eliminación de retenciones en septiembre motivaron una aceleración en la comercialización y un adelantamiento masivo de dólares, dejando una base de comparación excepcionalmente elevada.
Superado el efecto distorsivo de aquellas modificaciones tributarias, el ritmo de ventas al exterior se normalizó a partir de mayo. Los cobros de exportaciones del rubro Oleaginosos y Cerealeros en el Banco Central alcanzaron en julio los USD 3.966 millones, convirtiéndose en el segundo mejor registro histórico para ese mes tras la marca de 2025.
En tanto, las proyecciones para agosto ubican la liquidación en USD 3.450 millones, ratificando la firmeza en las entregas de la cosecha 2025/26 por encima de los promedios de los últimos cinco años.
Para el tramo final del año, la proyección de la entidad bursátil prevé el ingreso de USD 12.160 millones entre septiembre y diciembre a través del MLC. De concretarse, la cifra constituirá el segundo mejor registro histórico para un último cuatrimestre, únicamente superado por el récord de 2022 generado tras el estallido del conflicto bélico en el Mar Negro.
Esta dinámica plantea un doble beneficio para la macroeconomía nacional: mientras los precios internacionales tonifican los márgenes de productores y exportadores, las arcas públicas perciben un mayor volumen de recursos fiscales por la vía de los derechos de exportación.
El cierre de la jornada en el Mercado de Chicago
A contramano de las previsiones favorables para el flujo de divisas local, la rueda de hoy en la Bolsa de Comercio de Chicago cerró en terreno negativo para los principales commodities agrícolas. Los inversores reajustaron sus posiciones operativas antes del fin de semana largo y en la previa de la difusión del informe mensual de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
El comportamiento por cultivo exhibió las siguientes variaciones en los contratos de futuro:
Trigo: Encabezó la corrección alcista previa con una caída del 2,7%. La corriente vendedora obedeció al surgimiento de versiones sobre posibles avances diplomáticos entre Rusia y Ucrania, una perspectiva que alivió la cautela sobre los embarques por el Mar Negro e impulsó una toma de ganancias tras los máximos de la semana.
Maíz: Operó en terreno negativo condicionado por las maniobras de cobertura de los fondos especulativos. No obstante, los informes que proyectan un recorte en los rendimientos en distintas zonas productivas del Cinturón Maicero estadounidense frenaron una contracción mayor de los precios.
Soja: Registró una pérdida intradiaria del 1%. Si bien el reacomodamiento técnico antes del reporte del USDA ejerció presión sobre las cotizaciones, la firmeza de la demanda de China -reforzada por el anuncio de nuevas compras de poroto norteamericano- limitó el impacto negativo generado por el clima seco y cálido en el Medio Oeste estadounidense.


