Boom agropecuario

El trigo, la soja y el maíz alcanzaron sus valores más altos en la era Milei

El conflicto en el Mar Negro disparó las cotizaciones en el mercado de Chicago, donde el trigo ganó un 12,5% semanal. En la plaza local, los contratos a cosecha para el cereal, la oleaginosa y el maíz marcaron máximos de cuatro años.

La escalada de precios en el mercado bursátil de referencia a nivel mundial, la Bolsa de Chicago, no detiene su marcha. Durante las últimas jornadas se registraron subas generalizadas en el trigo, la soja, el maíz y sus derivados, llevando las cotizaciones de los commodities agrícolas a sus niveles más altos en los últimos dos y tres años.

Este fenómeno alcista responde a una combinación de factores geopolíticos, climáticos y comerciales que ajustaron drásticamente la oferta global de alimentos y reconfiguraron los flujos de exportación.

En primer lugar, la coyuntura bélica del Mar Negro se recalentó y paralizó los embarques en la principal región proveedora de trigo del planeta. Luego de informes que sugirieron una intensificación de las hostilidades, creció el riesgo de una disrupción sostenida en los envíos euroasiáticos

Ucrania se vio obligada a redirigir sus despachos hacia el río Danubio -vía golpeada además por la baja del nivel de agua-, mientras que Rusia busca colocar su producción a través de los mares Báltico y Caspio ante el desplome de sus valores de exportación y la acumulación de oferta en su mercado interno.

A esta tensión geopolítica se sumaron fundamentos productivos y comerciales en Norteamérica y Asia. Por un lado, el relevamiento anual del Pro Farmer Crop Tour proyectó una producción de maíz en Estados Unidos de 389,76 millones de toneladas, una cifra sensiblemente menor a los 406,75 millones de toneladas estimados oficialmente por el USDA debido al deterioro climático del verano. 

Por otro lado, la demanda asiática actuó como el gran motor de la soja: China confirmó nuevas compras de oleaginosa estadounidense por 182.000 toneladas (sumadas a 226.000 toneladas con destino no revelado), acumulando más de 7 millones de toneladas adquiridas para la nueva campaña 2026/27.

El impacto en las cotizaciones de Chicago

Esta confluencia de factores golpeó de lleno en las pizarras del mercado de referencia internacional. El trigo encabezó los incrementos de la semana con un salto de USD 8,93 hasta alcanzar los USD 281,82 la tonelada, marcando su valor más elevado desde 2023 y acumulando una ganancia del 12,5% en apenas cinco ruedas

La urgencia de los compradores por asegurar embarques de reemplazo impulsó compras técnicas y cobertura de posiciones vendidas por parte de los fondos especulativos.

Por su parte, la soja avanzó USD 7,26 para cotizar en USD 468,94 por tonelada (+4,18% semanal), tocando su precio máximo en 26 meses impulsada tanto por la demanda de exportación como por la firmeza de sus subproductos. 

En ese sentido, el aceite de soja se disparó USD 57,10 a USD 1.556,21 por tonelada ante la expectativa de que Estados Unidos amplíe las cuotas para la industria del biodiesel, mientras que la harina acompañó la tendencia subiendo USD 8,82 hasta los USD 372,80 por tonelada.

Finalmente, el maíz registró un alza de USD 0,69 al cerrar en USD 201,57 la tonelada, alcanzando un pico en 19 meses con un avance semanal del 5,84%. La combinación del menor rinde proyectado en el Midwest estadounidense y la necesidad de abastecimiento continuo por parte de la industria forrajera internacional sostuvieron las ofertas en niveles marcadamente elevados.

La repercusión en las cotizaciones del mercado argentino

El shock internacional tuvo un impacto directo en el mercado de granos local. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la coyuntura global permitió que las posiciones a cosecha de los tres principales cultivos alcanzaran valores récords para los últimos cuatro años en las plazas de negociación nacionales.

En el mercado disponible, el trigo se pagó $337.000/t (USD 225/t) en la Cámara Arbitral de Cereales, logrando el valor en dólares más alto desde 2024 y un 14% por encima de los valores de inicios de julio. En el mercado de futuros A3 (Matba Rofex), las posiciones a cosecha para diciembre y enero treparon a USD 238/t y USD 242/t, marcando techos anuales y reflejando una fuerte necesidad de cobertura por parte de los exportadores.

En cuanto a la soja, la cotización de pizarra trepó a $540.000/t (USD 352,7/t) y la posición a cosecha tocó los USD 352,5/t. Este nivel de precios despertó fuertemente el interés vendedor en las zonas productoras, cerrándose contratos por 1,16 millones de toneladas en pocos días, cifra que duplicó el ritmo promedio semanal registrado durante el resto del mes.

En el caso del maíz, mientras el disponible se sostuvo firme en torno a los USD 180/t, las posiciones diferidas mostraron subas de hasta USD 10 en la semana. Los contratos de abril (cosecha nueva) y diciembre escalaron a USD 208,5 y USD 208,7 por tonelada, dejando un pase de casi USD 30 respecto al spot y generando un volumen operado récord superior a las 5 millones de toneladas en A3.

Ventana de oportunidad y perspectivas para la exportación nacional

De mantenerse la parálisis exportadora en el Mar Negro, el mercado argentino mantendrá una ventana de oportunidad estratégica para colocar su producción. 

Con las rutas tradicionales del este europeo restringidas por el conflicto bélico y la saturación logística, el grano sudamericano vuelve a quedar en el centro de las miradas del comercio mundial.

La producción nacional encuentra así un canal fluido para abastecer a compradores tradicionales del Atlántico y del Pacífico que han quedado desabastecidos de trigo y maíz euroasiático. Esta dinámica favorable promete consolidar un elevado ritmo de embarques en los puertos locales, al menos hasta que comience el ingreso de la nueva cosecha del hemisferio sur.

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