La ANMAT actualiza el límite del arsénico en el arroz: qué cambia
El organismo redefinió los niveles máximos permitidos de contaminantes inorgánicos en distintos alimentos. Las empresas tendrán un plazo de 18 meses para cumplir con los nuevos requisitos
El Gobierno nacional modificó las normas que regulan la presencia de determinados contaminantes en los alimentos y estableció nuevos parámetros para el arsénico en el arroz, uno de los productos en los que este elemento puede encontrarse de manera natural.
La decisión fue formalizada por la ANMAT y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de la resolución 4/2026 publicada en el Boletín Oficial este lunes.
El organismo incorporó así al Código Alimentario Argentino una normativa aprobada en el ámbito del Mercosur con el objetivo de unificar criterios sanitarios entre los países de la región.
La actualización introduce cambios específicos para el arroz y sus derivados. A partir de ahora, el límite permitido de arsénico será de 0,35 miligramos por kilogramo en el arroz descascarado y de 0,20 miligramos por kilogramo en el arroz pulido.
Además, se adecuó la normativa nacional que establece los valores máximos admitidos para distintos contaminantes inorgánicos presentes en los alimentos. Entre ellos figuran sustancias como plomo, cadmio, mercurio, cobre, zinc, plata y estaño, cuyos parámetros quedan alineados con los estándares técnicos consensuados dentro del bloque regional.
Qué es el arsénico y por qué se controla
El arsénico es un elemento químico presente de forma natural en el ambiente. Puede encontrarse en el agua, el suelo y algunas rocas, por lo que se incorpora en pequeñas cantidades a ciertos alimentos durante su producción.
El arroz suele ser uno de los cultivos más observados por las autoridades sanitarias debido a que se desarrolla en campos inundados, una condición que puede favorecer la absorción de arsénico presente en el entorno.
La presencia de esta sustancia en los alimentos no implica necesariamente un riesgo para la salud. Sin embargo, organismos reguladores de todo el mundo establecen límites máximos para evitar exposiciones prolongadas a concentraciones elevadas, que podrían generar efectos adversos en el organismo.
Por ese motivo, las normas alimentarias fijan parámetros de seguridad que los productores deben cumplir antes de que los productos lleguen a los consumidores.
Adaptación de la industria
En los considerandos de la resolución, las autoridades señalaron que la actualización busca "mantener actualizadas las normas del Código Alimentario Argentino adecuándose a los adelantos técnicos producidos en cada materia".
La medida comenzará a regir de manera inmediata, aunque las empresas alcanzadas contarán con un plazo de 18 meses para adecuar sus procesos y garantizar el cumplimiento de los nuevos requisitos.
Nuevas reglas para envases alimentarios
En una resolución paralela, el Gobierno también incorporó al Código Alimentario Argentino un cambio en los envases para alimentos.
Se definieron los criterios técnicos sobre plásticos, sustancias habilitadas para la fabricación de envases y materiales celulósicos empleados por la industria alimentaria. Se actualiza la lista de monómeros, polímeros y otras sustancias autorizadas para fabricar envases y equipamientos de plástico para alimentos
El objetivo es mantener la legislación argentina en línea con las regulaciones técnicas adoptadas por el Mercosur y los avances registrados en materia de seguridad sanitaria.

