Impacto en el agro

Otro efecto de la guerra: el precio de la urea aumentó el 40%

La tonelada del fertilizante aumentó 200 dólares en la primera semana del conflicto y recomiendan a los productores "esperar a que aclare"

Las derivaciones económicas de la guerra en Medio Oriente no se limitan a las subas en los precios del petróleo, el gas y los fletes marítimos y alcanzan también a los fertilizantes, uno de los principales insumos de la actividad agrícola.

En ese sentido, el precio de la tonelada de urea se disparó USD 200 dólares en la primera semana del conflicto bélico y si bien muestra oscilaciones permanentes, pasó de extremos de USD 540 a USD 750 (38,9%), generando un estado de inquietud e incertidumbre en el mercado local, tanto en las empresas proveedoras como en los productores.

Ante esa situación, el director de Insumos Agropecuarios de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Marcos Prenna, recomendó "esperar a que aclare e ir con posiciones cortas", atendiendo necesidades específicas, ya que más allá de los aumentos en el precio no se presentan inconvenientes en cuanto a la disponibilidad del producto.

El impacto de la guerra

"La urea es uno de los insumos más impactados por la crisis derivada del conflicto en el Golfo Pérsico",  manifestó Prenna en declaraciones al canal Agrositio, debido a que la principal de las tres materias primas utilizadas para su producción es el gas, con costos mayores que las otras dos (el nitrógeno y el agua).

Prenna indicó que "gran parte de la producción mundial de urea está en esa región, en países como Arabia Saudita, Qatar, Bahrein, como también en Irán".

"Es una región que abastece a distintas partes del mundo, quizás con India como mayor destino, porque es una economía que depende mucho de los fertilizantes y lo subsidia para sus productores", agregó.

A partir de las subas en los precios tras el inicio de la guerra "empieza a generarse una psicosis de parte de productores y cooperativas" y en la primera semana "la urea no paró de subir, aumentó 200 dólares, fue escalando día a día y supero los 700 dólares".

Especulaciones

"Ahora está más estable, los datos que tenemos de proveedores internacionales siguen mostrando alguna suba, pero parece que 'pisamos la pelota'", explicó.

No obstante, reconoció que ante la incertidumbre sobre la duración del conflicto "hay un montón de especulaciones", por lo que aconsejó a los productores "esperar a que aclare e ir con posicione cortas: ante una necesidad concreta, el productor que esté implementando algún cultivo de cobertura, pasturas o verdeos, adelante".

"Hay que buscar el mejor negocio, ya sea en urea o el Solmix, una alternativa en fertilizantes líquidos, que también está impactada por los mismos fundamentos de mercado e ir viendo negocio por negocio, es lo que estamos recomendando y estamos haciendo, sabiendo que por el momento no hay un impacto en la disponibilidad", señaló.

Al respecto, planteó que "hay stock de urea como para encarar el inicio de la campaña. Las empresas tiene stock y hay ofertas de proveedores de otros países y no vemos por el momento que el problema sea de disponibilidad".

Otros fertilizantes

El impacto que la guerra en Medio Oriente tiene en el precio de la urea se da en otros fertilizantes, aunque con una intensidad menor.

Es el caso del fósforo, dado que "el amoníaco se produce a partir del gas y el fosfato diamónico y el monoamónico tienen un componente amoniacal", indicó Prenna.

En ese caso, señaló, "el conflicto también impacta, aunque no en forma tan directa como en la urea, puede haber un impacto, quizás menor".

En cuanto al mercado de potasio, no hay una incidencia directa, ya que está "más atado a la minería".

"Algunos países lo producen, en la Argentina hay reservas subterráneas de cloruro de potasio no explotadas, hubo proyectos en un momento, pensando sobre todo en el abastecimiento de potasio a Brasil, pero esas inversiones se frenaron por distintas razones, entre ellas la baja del precio internacional", precisó, aunque no descartó que "en algún momento, alguien hará las inversiones que hagan falta".

Prenna destacó que, en relación con el potasio, "la ventaja que tenemos como país es que no tenemos una gran necesidad de uso en general, salvo algunas regiones".

"Por ejemplo, los cultivos de arroz en la Mesopotamia o el tabaco requieren de potasio, pero en relación con el resto de los fertilizantes que se usan en la Argentina, es un consumo relativamente bajo", sostuvo.

Ganadería y trigo

Prenna puso de relieve que para la ganadería "se da un escenario favorable como no se recuerda en el sector, especialmente para quien siempre apostó a la actividad".

"En muchos lugares se dejó de producir y los mayores están pasando la posta a los más jóvenes que no tienen experiencia", manifestó, luego de remarcar que tras la caída del stock "hay todo un desafío, con mucha cautela porque va a depender de los valores con los que uno ingresa".

En lo que respecta al trigo, espera "una buena campaña", luego de una experiencia "totalmente inédita" en 2025, con "productores con picos de rendimiento arriba de los 100 quintales".

"En Olavarría, en General Belgrano están esperando el agua para la gruesa, pero en general, haciendo esa salvedad, creo que para la fina, vamos a tener una buena campaña porque en muchos lugares se dio la reposición de agua".

Asimismo, resaltó que "los monitores de rendimientos que tuvimos parecía de ciencia ficción".

"Difícil repetir la campaña de 2025, pero en cuanto a área y a rindes podemos estar cerca si el clima acompaña", finalizó.

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