La oveja retrocede en Chubut entre los depredadores y la presión de 1,5 millones de guanacos
En una reunión con ministros provinciales, las Sociedades Rurales de Chubut advirtieron que la pérdida de ovejas alcanza el 25% y supera la capacidad de reposición.
En Chubut, los ataques de animales depredadores matan el 25% del rodeo ovino. El dato fue expuesto por el presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Andrés Fajardo, ante el ministro de Producción provincial, Juan Pavón, y el secretario de Ambiente, Juan José Rivera: "Hoy las pérdidas por depredación superan los porcentajes de reposición promedio que un productor necesita para mantener sus majadas: si requerís un 20% de reposición y perdés un 24%, continuar es inviable".
La cuenta técnica es directa. El porcentaje de reposición es del 20% anual. Al ser superado por los ataques de pumas, zorros y jabalíes, el stock se achica sistemáticamente año tras año.
A la acción de los predadores se suma la presión del guanaco, cuya población en la provincia se calcula en al menos 1,5 millones de ejemplares. Al no existir un plan de manejo ni control poblacional, esta especie autóctona compite directamente con las ovejas por el agua y por el escaso recurso forrajero de la meseta.
La sobrepoblación de guanacos degrada los pastizales naturales, reduce la capacidad de carga de los campos y deja a la hacienda ovina sin alimento suficiente para subsistir, lo que acelera el despoblamiento de los establecimientos rurales.
Las advertencias se realizaron en un plenario en la sede de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, que reunió a productores de Esquel, Trelew, Sarmiento, Gastre, Camarones, Paso de Indios y Telsen, junto al presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Merino, Guillermo Paz, quien respaldó el reclamo: "La producción de Chubut es inigualable; las lanas patagónicas son únicas en el mundo. Por eso hay que frenar la caída del stock ovejero porque es el motor del bienestar rural".
Perdidas por localidad
El impacto en los campos es severo. Actualmente, el 50% de los más de 3.100 establecimientos rurales de Chubut está sin actividad, convirtiendo a las estancias abandonadas en focos de reproducción para las fieras. En términos generales, la provincia pasó de tener más de 5 millones de ovinos a contar con entre 2,5 y 3 millones, según registros de Senasa.
Las cifras por localidad reflejan la gravedad del cuadro:
Telsen: César Montesino (Asociación Meseta Intermedia) detalló el derrumbe: "En el departamento Telsen teníamos 300.000 ovinos y hoy apenas quedan 30.000, un 10% del stock histórico. Casi desapareció la oveja. Quienes pudimos, pasamos a vacunos, pero la plaga de jabalíes destruye los sembrados. Si el Estado no actúa, la familia rural se extingue".
Gastre: Alejandro Fernández (Cooperativa Lonco Trapial, de 69 pequeños productores) señaló: "El puma y el zorro están destruyendo las majadas ovinas, caprinas e incluso vacunas. Nos unimos a la Federación porque los predadores no reconocen fronteras. La ganadería genera la economía que circula en el pueblo; si se muere la oveja, se apaga la meseta".
Sarmiento: Reinaldo Szlápeliz (Sociedad Rural de Sarmiento) indicó que en esa zona quedan apenas 125.000 lanares registrados en SENASA, presionados además por el jabalí: "No buscamos exterminar fauna, sino un equilibrio real. Si no hay respuestas, perdemos la cultura del trabajo y el arraigo en el interior".
Paso de Indios: Juvenal Castillo (Cooperativa De Vuelta al Campo) describió las consecuencias sociales sobre los 184.000 lanares registrados de la zona: "Al cerrar las estancias se pierden empleos temporales, se cierran comercios de años y nuestros jóvenes emigran por falta de futuro".
Camarones: Carlos Tschudi apuntó a los predios conservacionistas de la zona: "Hay fundaciones que hacen conservación sin alambrados adecuados ni control de fauna, provocando que los predadores ataquen a los campos vecinos de tradición ganadera".
Trelew: Gonzalo Abril advirtió que la ecuación no cierra pese a los valores de mercado: "Los costos productivos se nos han incrementado muchísimo, los depredadores están produciendo mermas inaceptables a nuestra economía y eso nos está complicando. Necesitamos una respuesta inmediata para producir sin miedo, porque la verdad cada vez se vuelve más difícil".
Juan José Anglesio, vicepresidente de la Sociedad Rural de Comodoro, sintetizó el clima de la asamblea: "El espanto nos está uniendo claramente. La falta de respuestas hizo que los problemas históricos se agravaran estos años. Desde la Federación defendemos a todos los productores por igual, sean chicos, medianos o grandes: la producción está en el mismo barco y tenemos que salir adelante todos juntos".
Los seis pedidos para frenar la sangría productiva
La Federación de Sociedades Rurales de Chubut formalizó ante los funcionarios provinciales un petitorio con seis ejes de urgencia:
Manejo de predadores y amparo legal: Denuncian un vacío legal tras la derogación de los artículos 1 a 14 de la Ley XVII N° 52, que eliminó la Comisión de Control de Especies Depredadoras y los incentivos económicos para la caza de pumas y zorros colorados (medida impulsada en su momento por entidades como Fundación Vida Silvestre Argentina). Reclaman protección legal para quien defiende su hacienda y un Plan Provincial de Manejo Integral de Depredadores -puma, zorro colorado, jabalí y perros asilvestrados- con presupuesto y metas concretas.
Plan Provincial de Manejo del Guanaco: Piden tomar como referencia la Resolución 128/2025 de Santa Cruz para habilitar un manejo sustentable y el aprovechamiento comercial de la especie.
Control en parques privados y fundaciones: Exigen regular las fundaciones y campos privados dedicados a la conservación para que coloquen alambres perimetrales y controlen la fauna, evitando que funcionen como focos de infestación hacia los campos linderos.
Servidumbres de paso y abigeato: Solicitan regularizar los accesos a las costas y ordenar la apertura de caminos no autorizados para frenar la rotura de alambrados y el robo de ganado.
Política hídrica previsible: Intervenciones claras y previsibles por parte del Instituto Provincial del Agua (IPA) en establecimientos rurales.
Capacidad de faena en la Cordillera: Reclaman una solución tras el cierre del frigorífico principal de la zona cordillerana, previniendo que la falta de instalaciones derive en faena informal.
A este cuadro se le suma la crisis sanitaria: la provincia registra 74 focos de sarna ovina en siete departamentos. A pesar de que el Gobierno anunció en marzo un fondo de $1.100 millones para el plan sanitario, los productores señalan que los recursos aún no se pusieron en marcha y que el personal en el territorio cayó de más de 50 paratécnicos en 2016 a menos de 15 en la actualidad.
Respuesta oficial y compromiso para el 20 de agosto
Durante el plenario, las autoridades provinciales manifestaron la voluntad de estructurar un plan de respuestas inmediatas. El ministro Juan Pavón ubicó como prioridades el manejo de predadores y la reglamentación para el guanaco (condicionada al censo poblacional en marcha), destacando también el alivio otorgado mediante la emergencia ganadera e inmobiliario rural.
Por su parte, el secretario de Ambiente, Juan José Rivera, se comprometió a articular herramientas de control frente al avance del jabalí y a actualizar los planes de manejo de fauna silvestre en coordinación con las provincias vecinas.
El Gobierno y las entidades rurales acordaron un nuevo encuentro para el próximo 20 de agosto. En esa fecha, el Ministerio de Producción y la Secretaría de Ambiente deberán presentar las primeras resoluciones operativas sobre fiscalización de depredadores, marcos normativos para la fauna e incentivos impositivos.


