Adiós a la crianza suave: el método FAFO gana visibilidad entre padres cansados de negociar
En redes y entre algunos padres se instala el enfoque FAFO, que prioriza consecuencias antes que contención emocional. “Amor duro” o “crianza autoritaria”, dicen. El debate expone tensiones sobre límites y autoridad
En internet y entre algunos círculos de padres empezó a ganar visibilidad un estilo de crianza con nombre áspero y reglas claras. Se lo conoce como FAFO, sigla de “F— Around and Find Out”, una consigna que propone dejar que las consecuencias actúen cuando se rompen las reglas.
Según una nota de Ellen Gamerman publicada en The Wall Street Journal, el enfoque aparece como reacción al predominio de la llamada “crianza suave”, un modelo que puso el acento en la validación emocional y en la intervención constante de los adultos. El FAFO parte de una premisa distinta: los padres advierten y fijan límites, pero no amortiguan las repercusiones.
No llevás impermeable, caminás bajo la lluvia. Rechazás la cena, esperás hasta el desayuno. Dejás el juguete tirado, lo buscás en la basura.
Una reacción culturalDurante las últimas décadas, la crianza con bajo nivel de disciplina marcó buena parte del discurso cultural. En la nota del WSJ, críticos de ese enfoque citan encuestas que muestran a jóvenes adultos con dificultades en vínculos laborales y altos niveles de ansiedad y depresión.
Para algunos padres, el FAFO ofrece una salida directa tras años de intentar equilibrar empatía y autoridad. “Algunas de las mejores lecciones de la vida son las más duras”, dijo Carla Dillon, madre de dos hijos que vive cerca de Richmond, en Virginia.
Dillon contó que, tras pedirle a su hijo de 13 años que no la mojara con una pistola de agua en un campamento, decidió arrojarlo a un estanque con ropa y todo. Según relató ella, el chico se rió, aprendió la lección y siguió adelante.
“Out-feral their feral”El FAFO también circula bajo otros nombres, como “amor duro” o “crianza autoritaria”. La sigla incluso salió del ámbito doméstico: durante una disputa diplomática con Colombia, el presidente de EEUU, Donald Trump, republicó en su red Truth Social una imagen intervenida con la inscripción “FAFO”.
Para algunos, según recoge el WSJ, el debate sobre la crianza deja entrever un país dividido en estilos y sensibilidades. No es una disputa política explícita, pero sí un choque de modos de ejercer la autoridad.
Disciplina y objecionesJon Wellington, comediante y padre de cinco hijos en Carolina del Sur, defendió el enfoque. “La era del trofeo por participar terminó”, sostuvo. Recordó castigos de su infancia y consideró razonable exigir que los compromisos asumidos se cumplan, aun cuando dejan de gustar.
Desde otro lugar, la psicóloga clínica infantil Andrea Mata aplica una versión propia del FAFO. En un caso reciente, obligó a su hijo de 8 años a usar su propio dinero para comprar ropa interior nueva tras varios “accidentes” que interpretó como intencionales. Más tarde descubrió una causa médica, pidió disculpas, pero sostuvo la sanción por una mentira posterior. También cuestionó la complejidad técnica de la crianza suave. “Para dominarla necesitás un doctorado clínico en desarrollo infantil”, dijo, sugiriendo un nivel de formación inalcanzable para muchos padres.
Becky Kennedy, psicóloga conocida como “Dr. Becky”, reconoció que muchos padres se sienten agotados por medir cada emoción, pero rechazó el FAFO por su sesgo autoritario. “Hay una idea muy vieja de que los sentimientos vuelven débiles a los chicos”, señaló.
La madre millennial Madison Barbosa contó que creció bajo una crianza autoritaria y busca que sus hijos confíen en ella sin miedo. En redes, donde el debate suele endurecerse, un comentario resumió el espíritu FAFO ante una pelea infantil: “Yo mordí de vuelta al mío y no lo hizo nunca más”.