Adiós al cepo: festejos y críticas punzantes ante el anuncio de Luis Caputo
El Gobierno celebra la liberación del cepo y el nuevo esquema cambiario como un hito económico. Pero entre elogios, no faltaron chicanas, alertas
Tras la conferencia de prensa en la que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el fin del cepo cambiario y la implementación de un régimen de bandas flotantes para el dólar, la política y los sectores económicos comenzaron a reaccionar.
Con tono de celebración, desde el oficialismo salieron a mostrar la medida como una bisagra histórica. Desde la oposición, sin embargo, no tardaron en señalar lo que consideran una "devaluación disfrazada".
El diputado liberal José Luis Espert, presidente de la comisión de Presupuesto en Diputados, no ocultó su entusiasmo: "Fin del cepo, fin del dólar blend, banda de flotación para el dólar entre 1.000 y 1.400 pesos con ajuste de ambos límites del 1% mensual y duplicación de las reservas internacionales… además tenemos superávit fiscal", escribió.
Desde el sector exportador, el presidente de Ciara y director del Centro de Exportadores de Cereales, Gustavo Idígoras, apoyó la medida y destacó que la banda con techo en $1.400 puede ayudar a recuperar competitividad. "Claramente va en el camino de la liberalización del cepo", dijo.
También las entidades empresarias acompañaron. La Cámara Argentina de Comercio calificó el acuerdo con el FMI y el nuevo esquema cambiario como "un paso clave hacia la normalización de la economía". Y aclaró: los dólares del Fondo no cubrirán déficit fiscal, sino que irán a cancelar deuda con el Banco Central.
Desde el sector financiero, la firma Puente fue más cauta. Valoró la decisión, aunque advirtió sobre la gran incógnita del mercado: ¿a qué nivel se estabilizará el nuevo dólar oficial?" Anticiparon unificación cambiaria "virtual" y no descartaron un posible overshooting.
Martín Redrado, ex presidente del BCRA, leyó el piso de $1.000 como una forma de generar expectativa a la baja. Alertó que será clave lo que haga el Banco Central y el nivel de liquidación de divisas por parte del campo. Sin eso, advirtió, el mercado no se calma con fórmulas mágicas.
Del otro lado de la vereda, el tono fue muy distinto. Ayelén Mazzina, exministra del gobierno anterior, disparó: "¿Fin del cepo? No, devaluación. Festejar? Las bolas". La crítica se coló entre hashtags como #CaputoNosEstafó y #LaDevaluaciónAvanza.
El diputado del FIT Nicolás del Caño también apuntó contra el tono de Caputo: "Anuncia una devaluación con saluditos como si estuviera en un cumple", ironizó. Y cuestionó el uso selectivo de gráficos del INDEC para hablar de inflación.
Diego Bossio, ex titular de la ANSES, volvió al archivo para cuestionar el cambio de rumbo: "Tanto gre, gre, para decir Gregorio. Devaluaron". Y agregó: "El Excel no convierte el agua en dólares".
Desde el PRO, Martín Yeza celebró el levantamiento del cepo como un paso lógico tras el equilibrio fiscal y el ajuste. "Parece increíble, pero es real", escribió. E insistió con que el nuevo rumbo debe ser parte del "sentido común" político.
En tono más técnico, desde IDEA aplaudieron el anuncio como un impulso para la inversión, la productividad y el financiamiento. CADAM, la cámara de autoservicios mayoristas, hizo lo propio, hablando de una "mayor confianza para la inversión, el ahorro y el desarrollo de los mercados financieros".
El Gobierno, mientras tanto, prepara el cierre del día con una cadena nacional grabada del presidente Javier Milei, acompañado por todo su gabinete. El mensaje saldrá al aire entre las 21 y las 23.