Advierten que el RIGI no permitirá sumar reservas
Con el consumo en baja y ajuste, el Gobierno apunta a traer dólares para la inversión
Con el consumo en baja y el gasto público en pleno ajuste, el Gobierno busca centrar su estrategia macro en el ingreso de divisas para motorizar inversiones en actividades primarias. Para eso, señalan tanto los actores claves del universo financiero como los analistas, será necesario liberar el mercado de cambios. Y, a su vez, para salir del cepo y permitir el ingreso de inversiones, será clave que el Gobierno acumule previamente divisas, evite la apreciación cambiaria, achique pasivos del BCRA y reduzca el riesgo país. La alternativa del RIGI para traer dólares, afirman analistas, tiene un problema de origen: la letra de la Ley Bases exime a los inversores a ingresar las divisas al mercado de cambios.
Un informe reciente del Institute of International Finance (IIF), el think tank de los grandes bancos globales, señaló que avanzar con la Ley Bases y el paquete fiscal, mediante un consenso político amplio, será clave para destrabar un nuevo acuerdo con el FMI que, más allá de los casi USD800 millones que deberá desembolsar por el cumplimiento de las metas del primer trimestre, genere un ingreso de fondos nuevos. El IIF cuantificó las necesidades de divisas externas para salir del cepo en USD10.000 millones.
“La creación de consenso legislativo para aprobar reformas que mejoren la productividad y un paquete fiscal podría desencadenar la llegada de fondos externos, como parte de un nuevo programa del FMI. Esto ayudaría a eliminar los controles cambiarios persistentes y permitiría un repunte del crecimiento en 2025”, sostuvo el IIF.
Un informe de la consultora PxQ coincidió en que, con el consumo en baja y ajuste sobre el gasto público, en una economía que no suele reaccionar con velocidad exportadora tras las devaluaciones, la salida que busca el Gobierno es la inversión, en lo que configura un nuevo régimen macro: mediante la salida del cepo, y/o con el instrumento del RIGI, el presidente Javier Milei, tal como afirmó en varios de sus discursos recientes, buscará dólares primero para mejorar la capacidad productiva en Vaca Muerta, litio, minería en general y agro.
Para PxQ, para lograr salir del cepo de una forma que no dispare la inflación vía devaluación, será clave acumular reservas, tarea que el BCRA viene realizando pero no en forma genuina sino mediante la postergación de pagos de importaciones; también bajar el riesgo país hasta 700 puntos, lo que por ahora viene sucediendo a buen ritmo aunque todavía está a mitad de camino; también achicar pasivos remunerados del Central, incluyendo a los put, lo que por ahora sucedió pero en forma embrionaria; y tener un tipo de cambio competitivo, lo que por ahora viene en la dirección contraria.
Todas esas dificultades ponen en duda la salida del cepo en 2024. Para colmo, el 2025 será electoral, lo que implicará menos incentivos a realizarlo, con el riesgo de una devaluación. Lo que aparece como alternativa en la Ley Bases es el RIGI, que le ofrece a las empresas que realicen nuevas inversiones, además de endulzantes fiscales, verse eximidas de las restricciones cambiarias.
Para PxQ ese diseño en la letra del proyecto esconde la verdadera trampa para el plan oficial de acumular divisas: “Si los dólares involucrados en los nuevos financiamientos externos no deben ser vendidos al BCRA y si, además, las actividades involucradas son capital-intensivas con requerimientos de importación de bienes de capital de magnitud, entonces ¿de dónde surgen las divisas que van a reforzar las reservas del BCRA con un horizonte de mediano plazo y que permiten toda la estabilización implícita en el nuevo régimen macro?”
Y agregó: “La respuesta es: de ningún lado. La falla de diseño del nuevo régimen macro apoyado en el RIGI es que, al eliminar la obligatoriedad de liquidarle las divisas al BCRA, ni los dólares del financiamiento externo ni los futuros dólares de las mayores exportaciones permitirán cerrar la brecha externa, por la sencilla razón de que esos dólares nunca ingresarán a la economía argentina”.