INGRESOS

Anses, los bonos y la distribución para los últimos

El cambio de gobierno en 2020, tras dos años negativos del PIB que no ocurría desde la convertibilidad, tuvo una serie de medidas que apuntaron a subsanar la situación social de pobreza y desempleos. En ese proceso de los primeros meses la irrupción de la pandemia trastocó los planes iniciales

El proceso de gobierno entre el 2016 y el 2019 comandado por “Juntos por el Cambio” o “Juntos” en su versión 2021, tuvo un resultado de gestión preocupante: mayor pobreza, desocupación y salarios como variable de ajuste. Fue un proceso de flexibilización laboral sin ley, donde el pacto de caballeros fue “despidos para retomarlos bajo otras modalidades de ocupación”. En castellano nos estamos refiriendo al universo de los monotributistas que no cuentan con aguinaldo, vacaciones pagas, ni antigüedad.

Además, el proceso de Mauricio Macri (Nación), María Eugenia Vidal (Provincia) y Horacio Rodríguez Larreta (Municipio) tuvo como resultado una situación que fue reflejado por la FAO -cuando entre 2017 y 2019- de “no poder pagar una dieta saludable”.

 

 

El informe del “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2021” nos da un parámetro de la situación al tomar como ejemplo lo que ocurrió en África Oriental donde el aumento del costo de una dieta saludable se explicaba por Zimbabue; y para América del Sur, por un incremento del 49% explicado por Argentina. El cambio porcentual, encarecimiento, para América del Sur (9.2% entre 2017 y 2019) sería del 5,2 por ciento, si se excluyera a la Argentina. Por lo tanto, el gobierno de Juntos por el cambio le desorganizó la vida a millones.

 

Bono 2022 y distribución del ingreso 

El cambio de gobierno en 2020, tras dos años negativos del PIB (2018-2019) que no ocurría desde la convertibilidad, tuvo una serie de medidas que apuntaron a subsanar la situación social de pobreza y desempleos. En ese proceso de los primeros meses la irrupción de la pandemia trastocó los planes iniciales. El año 2020 la caída de la economía fue del 9.9% y al año siguiente la recuperación del crecimiento (2021) fue del 10.3%, si tenemos en cuenta que más no se podía caer en 2020, el efecto estadístico fue acompañado de medidas que hicieron posible la recuperación, el desafío está puesto en cómo va a cerrar el año 2022 junto a tres variables: la distribución del ingreso, reparto de la torta y el empleo.

El Banco Mundial proyecta un 2.6% y un 2.1% en 2023; la CEPAL en cambio para el 2022 arroja un 2.2% junto con un crecimiento de Venezuela del 3%, por ello es importante seguir el dato que publique la semana que viene el World Economic Outlook para la Argentina.

Los primeros datos del 2022 muestran una inflación del 55.1% a marzo de 2022 luego del nivel más bajo del 36% en diciembre de 2020, donde el rubro alimentos y bebidas (AyB) son lo más representativo de la mesa de los argentinos. Un detalle en este proceso inflacionario fue la elección (junio 2021) de Daniel Funes de Rioja (representante de la COPAL) al frente de la UIA, tras el escándalo denunciado por José ignacio de Mendiguren, el rubro de AyB -que hoy comanda la UIA-, observemos la evolución del dato: en enero de 2020 AyB fue del 58% y llegó a mayo de 2021 con una baja al 47%, al asumir el dirigente de la COPAL la inflación en AyB alcanzó el 59% en marzo de 2022, recuperó los niveles de enero de 2020. La mesa de los argentinos es la puja entre los Funes y los trabajadores -registrados y no registrados-.

Hay dos últimos datos para el análisis que se precisan tener en cuenta para comprender las medidas recientes del Ministerio de Economía.

 

Monotributistas, personal doméstico: cómo se compone el empleo 

Si bien el dato del desempleo del 2021 fue del 7% lo más bajo si lo comparamos con el resultado de Juntos por el Cambio, el empleo viene recuperándose si se compara el tercer trimestre de 2021 (6.280.765) contra el de 2019 pero lejos del nivel del tercer trimestre de 2019 que fue de 6.464.277. En este contexto hay una recuperación contra la pandemia.  Es necesario aclarar que el empleo se compone de seis variables: asalariados privados, públicos, de casas particulares, autónomos, monotributo independiente y social. La evolución de estas variables estuvo comandada por el monotributo independiente y social a partir de diciembre de 2020 y más aceleradamente desde junio de 2021. Si se crea empleo baja la desocupación.

 

Por último, el otro dato es el reparto de la torta muestra que el año pasado, la participación de la remuneración al trabajo asalariado (RTA) alcanzó el 43,1% del Valor Agregado Bruto (VAB), lo que representó un descenso de 4,86 puntos porcentuales respecto a 2020. Por su parte, la participación del excedente de explotación bruto avanzó 3,84 puntos porcentuales y concluyó con el 47%. Pero si abordamos el reparto de la torta de forma sectorial, en el sector agropecuario: el trabajo agrario se apropió solo el 17.1% del VAB, mientras que el capital agrario lo hizo en un 66.9% (2021).

En este último está centrada una de las medidas anunciadas por el Gobierno, que aclaró que solo afectará al 3% de las empresas. Entre 2016 y 2019 se cerraron 31.717 empresas y durante 2020 otras 26.586 producto de la pandemia. En breve saldrán los datos de OEDE para ver el dato de 2021, en tal caso las empresas que estarán bajo la lupa de la “renta inesperada” estarán bajo distintos criterios como “tuvo ganancia alta”, es condición necesaria, ganancias netas imponibles altas, más de 1.000 millones de pesos. Ganancias inesperadas que no son fruto de inversión adicional o más contratación de empleo.

Si la renta inesperada se canalizó hacia la inversión productiva se bajará el porcentual que aportaría dicha empresa. Con ello se complementan una serie de medidas de refuerzo para mejorar los ingresos, en este caso distribución para “los últimos”: a los trabajadores sin ingresos formales $18.000 en dos cuotas de $9.000 cada una. Alcanza a trabajadores de entre 18 y 65 años. Jubilados y pensionados $12.000 en 1 cuota, para quienes perciben hasta 2 jubilaciones mínimas. Complementa el bono anterior otorgado de $6.000 y de esta manera se equipará con el bono que se otorga a las y los trabajadores de $18.000.

Los monotributistas -motorizaron el empleo-, “los últimos” que están sin los beneficios del aguinaldo, alcanza a los y las trabajadores de las categorías A y B del Monotributo que representan casi el 50%. Por último, a las trabajadoras de casas particulares $18.000 en dos cuotas de $9.000 (registradas o no registradas). Solo resta que los precios se acomoden para que los funes de siempre no se quedan con el mantel, el plato y el vaso de los argentinos

 

 

* Director del IDEPI-UNPAZ / Economista UBA/CCC

 

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