Estreno el 16 de julio

Apples never fall: misterio y drama en el seno de una familia no tan perfecta

De la popular escritora Lianne Moriarty (Big Little Lies) llega esta adaptación televisiva con los protagónicos de Sam Neill y Anette Bening. La desaparición de la matriarca desatará una madeja de rencores familiares mientras la investigación policial corre contra el tiempo.

Pocos disparadores son más atractivos en un drama con ribetes de thriller como la lenta destrucción de una familia aparentemente perfecta. Eso plantea Apples never fall (“Un revés inesperado”), serie original de la estadounidense Peacock que aquí estrenará Universal+ el próximo 16 de julio.

Mejor aún, la serie de 7 episodios está basada en una de las novelas más populares de Lianne Moriarty, que es además su tercer libro en ser adaptado para televisión luego de las celebradas Big little lies y Nine Perfect Strangers, ambas protagonizadas por Nicole Kidman.

Aquí son otros dos consumados actores los que encabezan a los protagonistas. Sam Neill y Anette Bening interpretan a Stan y Joy Delaney, un matrimonio de ex entrenadores de tenis que acaban de retirarse.

Han vendido su famosa academia -ante el desinterés de sus hijos en continuar el legado- y están listos para comenzar los que deberían ser los años dorados de sus vidas.

Pero...

Sam Neill y Anette Bening encabezan una familia muy disfuncional.

 

Aunque la idea es pasar tiempo de calidad con sus cuatro hijos ya adultos, ellos tienen sus propias vidas y asuntos que atender. ¿Es eso o hay algo más en el seno de esta familia?

Apples never fall comienza mostrándonos el gran misterio a resolver: la desaparición de Joy, en pleno día. A partir de allí, la narración oscila entre el “antes” -en que vemos los tensos vínculos entre padres e hijos, marido y esposa- y el “ahora” en que la matriarca ha desaparecido sin rastro y, para colmo, su parco marido se vueve sospechoso casi de inmediato.

Serán sus hijos quienes, alertados por no saber nada de su madre y las respuestas evasivas de su padre, se pondrán la investigación al hombro, lidiando con sus propias diferencias. Porque, efectivamente, ellos también están divididos: dos justifican a su padre y los otros dos lo detestan.

Los hijos del matrimonio se ponen al hombro la investigación.

Mientras la policía comienza, erráticamente a investigar los hechos, vemos el elemento que podría haber desatado el drama que muchos imaginamos. En el “antes”, una joven herida llama a la puerta de los Delaney una noche, presuntamente escapando de un novio violento.

Esa presencia les traerá nuevos aires y cariño joven a un hogar donde escasea, pero también los celos y dudas de los hijos “titulares”.

Ellos son Jake Lacey (The White Lotus), segundo hijo mayor y el más exitoso en los negocios Troy, también el más receloso de su progenitor; la hermana mayor y oveja negra de la familia, Amy (Alison Brie - Mad Men); Logan (Conor Merrigan-Turner - Shattered) y Brooke (Essie Randles Speedway).

 

Si bien la serie se filmó enteramente en Australia, no se rodó en Sydney tal como se ubica la historia de la novela de Moriarty. Para su versión televisiva, el rodaje tuvo lugar en la soleada Queensland, aunque los Delaney viven en la exclusiva zona de Palm Beach, en Miami.

Pese a que Apples Never Fall es un relato de ficción, Moriarty ha admitido que la historia está inspirada en algunos hechos reales. En una entrevista junto a The Sydney Morning Herald, la autora dijo que se inspiró mucho en los podcasts sobre crímenes reales que escuchó durante la pandemia.

"Lamentablemente, hay múltiples casos en los que una mujer desaparece y el marido es el principal sospechoso de su asesinato. Invariablemente se le describe como un padre amoroso y eso me hizo pensar en cómo me sentiría si mi madre desapareciera y todo el mundo dijera que mi padre posiblemente la había asesinado” comentó sobre este intrigante relato que ofrece pequeños giros todo el tiempo.

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