"Avanza la idea de la rescisión" del contrato del soterramiento del Sarmiento

Habría que invertir US$1.500 millones para hacerlo como estaba proyectado, advirtió Mario Meoni. "No podemos llevar adelante una obra de esas características", confesó. La obra está paralizada. Intentarán evitar un juicio millonario

El ministro de Transporte, Mario Meoni, afirmó que se está "avanzando en la idea de la rescisión" del contrato del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, al considerar que la obra "como está planteada hoy es absolutamente inviable".

En conferencia de prensa en la Casa Rosada, sobre el proyecto del soterramiento en el trayecto Caballito-Moreno, que contempla la construcción de un túnel y vías bajo trinchera por 32 kilómetros, explicó que es "necesario invertir más de US$1.500 millones para poder hacerlo como estaba pensado originalmente".

"Entendemos que en el marco de la crisis que tenemos hoy no podemos llevar adelante una obra de esas características, que además viene con muchas dificultades. Hoy está absolutamente paralizada", amplió Meoni, sobre un proyecto en conflicto permanente.

En ese marco, explicó que están "trabajando con el gobierno de la Ciudad en la revisión técnica de cuál es el proyecto viable hacia adelante a partir del punto de vista técnico", sin mencionar que la idea de elevar el tren comenzó ya a ciercular a mediados del año pasado.

Meoni indicó que los equipos del ministerio de Transporte están "trabajando para ver de qué manera se puede hacer esa rescisión de contrato sin que impacte en un juicio millonario en contra del Estado", y aclaró: "Queremos resguardar eso de sobremanera".

"Muchas veces se han tomado en la Argentina decisiones políticas que son impactantes a la hora de un título pero que después las consecuencias económicas son muy graves. Nosotros no vamos a hacer eso, vamos a cuidar el recurso de todo el mundo", manifestó el funcionario nacional.

Además, afirmó que será "muy prudente" con este tema, por lo que respecto de esto, van a "tener un análisis efectivo de nuestra área jurídica al respecto, que ya está trabajando".

"Lo mismo que de un área económica que está llevando adelante la revisión de los certificados que hay que pagar de la obra ejecutada, y también de lo que puede ser razonable que reclamen las empresas -un consorcio contratista liderado por la empresa italiana Ghella- a la hora de la rescisión del contrato. Si eso no es razonable, obviamente vamos a discutirla", anticipó.

Por último, el ministro de Transporte aclaró que hay "tres etapas de discusión", y detalló: "Una de ver cómo se resuelve y cómo se continúa la obra; la segunda de carácter jurídico, si es posible esa rescisión sin impacto negativo para el Estado; y la tercera es de índole económico, para ver si lo que se reclama y se demanda es justo o no".

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