Baja la euforia oficial y ahora creen que la pelea electoral se definirá en el balotaje

Esperan las PASO para decidir estrategias y reconocen que “los votos no son de nadie”

Con un escenario electoral tan polarizado como incierto en cuanto a lo que serán los resultados, en el oficialismo se aprestan a transitar una campaña más larga de la que concebían semanas atrás. Aún cuando consideran que el presidente Mauricio Macri tiene chances de ser reelecto en los comicios generales, la estrategia de la alianza Juntos por el Cambio va más allá de octubre próximo, en vistas de un eventual balotaje.

Las PASO son apenas la primera etapa de lo que en el Poder Ejecutivo nacional aseguran será un camino con más de una dificultad por las características del actual entramado político, que incluye tanto a los candidatos oficialistas y opositores como al tipo de electores. "Los votantes no son de nadie", afirman en los despachos de la Casa Rosada, en sintonía con la prédica del asesor preferido del macrismo, Jaime Durán Barba. Tampoco confían en las encuestas que muestran arriba a la fórmula del Frente de Todos, que integran Alberto Fernández y Cristina Fernández, para el 11 de agosto próximo. "La mayoría mide mal, incluso todo lo que tiene que ver con el corte de boleta", apunta un funcionario nacional.

“La mayoría mide mal, incluso todo lo que tiene que ver con el corte de boleta”, señalan

De a poco empezó a perder fuerza el discurso que varios integrantes de la coalición gobernante repetían sobre que la elección se definiría en los comicios generales de octubre. El candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, es uno de los más entusiastas en afirmar que "no va haber balotaje". Sin embargo, cada vez más aparecen voces dentro del oficialismo que por lo bajo esbozan la posibilidad de que la contienda electoral llegue hasta el 24 de noviembre, la fecha fijada para una segunda vuelta.

Por el momento, en el equipo de campaña de Juntos por el Cambio prefieren no adelantarse, ni adelantar las próximas jugadas para después de las primarias y, menos aún, la estrategia que se darán en caso de que Macri tenga que seguir con el traje de candidato hasta casi fin de año.

En esta última semana que le queda de actividades proselitistas, el mandatario se centrará en viajar a los distritos donde la alianza que integra PRO, la UCR y la Coalición Cívica es fuerte. La recorrida comenzó ayer por Jujuy, donde Macri participó de la ceremonia de la Pachamama en la localidad jujeña de Purmamarca, junto al gobernador Gerardo Morales. "Permiso a las comunidades, permiso a la Pachamama. Agradecerle, soy Mauricio Macri, vengo de Buenos Aires con mi mujer Juliana, queremos agradecerle por siempre cuidarnos, siempre acompañarnos a los argentinos", dijo el presidente durante la ceremonia ancestral.

“Soy Mauricio Macri, vengo de Buenos Aires con mi mujer Juliana”, le dijo a la Pachamama

Por la noche, Macri se trasladó a Corrientes, otra de las provincias gobernadas por el ex Cambiemos. Allí cenó con el mandatario provincial, Gustavo Valdés; y hoy se quedará para mantener algunos encuentros hasta la tarde, cuando volverá a la Residencia de Olivos. Mañana, participará del acto inaugural de la Exposición Rural 2019 en el predio de Palermo.

El presidente tendrá los últimos actos de campaña el lunes en Rosario, el martes en la Ciudad de Buenos Aires, el miércoles en Córdoba y el jueves en la localidad bonaerense de Vicente López.

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