¿Bajan las tasas de interés? Se conoce esta semana una decisión clave de la Fed
Señales de enfriamiento económico en Estados Unidos presionan a la Fed antes de su reunión clave. ¿Pausa o recorte?
La Reserva Federal de Estados Unidos celebrará su última reunión de política monetaria del año entre hoy y mañana, en un contexto que mantiene en vilo a los mercados globales. Tras dos recortes de tipos en 2025 -uno en septiembre y otro el 29 de octubre, que dejó el rango objetivo en 3,75-4,00 %-, la gran incógnita es si la Fed optará por una nueva baja o preferirá hacer una pausa a la espera de señales económicas más claras.
El panorama macroeconómico cambió desde mitad de año. El crecimiento económico está perdiendo impulso, el mercado laboral muestra signos de enfriamiento, y la inflación de servicios permanece estancada.
A ello se suma el efecto del prolongado cierre del gobierno estadounidense, que recién comenzó a revertirse a mediados de noviembre, generando presión adicional sobre la demanda interna.
Según una reciente encuesta de fuentes del mercado, se espera ampliamente que la Fed recorte las tasas de interés en 25 puntos básicos, ubicándolas en un rango de 3,50 % a 3,75 %, cuando la entidad dé a conocer sus decisiones el 10 de diciembre. Muchos inversionistas y analistas consideran el recorte como una respuesta necesaria al deterioro relativo del mercado laboral y al enfriamiento general de la actividad económica.
Bessent y la presión sobre la FED
En ese contexto, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, volvió a cuestionar la política monetaria de la Reserva Federal, reconoció que "una parte de la economía estadounidense está en recesión" y sugirió que las políticas de la Fed podrían ser clave en el rumbo futuro.
Según Bessent, un recorte en la tasa clave —por ejemplo, la aplicada a hipotecas— podría ayudar a aliviar la presión sobre el mercado inmobiliario, y contribuir a evitar una recesión más generalizada.
De cara a la reunión, la Fed enfrenta un dilema: si recorta otra vez, podría impulsar a los sectores endeudados y al consumo a corto plazo; si mete pausa, corre el riesgo de profundizar el enfriamiento económico. En cualquier caso, el comunicado del 10 de diciembre será clave para entender las prioridades de la autoridad monetaria antes de encarar 2026.