Bajos precios, lluvias y paros: por qué el agro demora la liquidación de la cosecha
Las liquidaciones de soja y otros granos cayeron más de un 20% contra abril del año pasado, un dato no menor si se tiene en cuanta la sequía del 2023
A pesar de la mejora en la cosecha de este año respecto a la sequía del año anterior, el complejo agroexportador liquidó en abril un 21,5% menos que en el mismo mes de 2023: esta vez fueron unos USD1.910 millones. Desde las cámaras empresarias del sector argumentaron que la demora en la liquidación es producto de una combinación de factores: un esquema de dólar exportador sin actualización y en baja desde diciembre, los bajos precios internacionales y los efectos adversos que tuvieron las lluvias en la cosecha de maíz y soja. A eso se le sumó el paro de aceiteros. Este lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que dentro del agro "hay un factor especulativo nato".
Los números de abril se desprenden de un informe de CIARA y CEC, entidades que representan el 48% de las exportaciones argentinas. Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que "la oferta de los exportadores continúa desacelerándose y se mantiene en niveles relativamente bajos, a pesar de encontrarnos en el período de alta estacionalidad de la liquidación del agro (abril-julio)". Tal como marca el promedio de los últimos diez años, entre esos meses ingresa el 42% de las liquidaciones por parte del campo, según un informe de Unexar.
CIARA y CEC argumentaron que el bajo nivel de liquidación fue "el resultado del régimen de dólar exportador vigente desde diciembre de 2023, de los magros precios internacionales y del impacto del clima sobre el ritmo de cosecha de maíz y soja". Una explicación similar dio PPI: "El precio efectivo (combinación del precio internacional y el tipo de cambio blend neto de retenciones) no sería del todo atractivo para los productores. Adicionalmente, las lluvias de las últimas semanas dificultaron la recolección de la cosecha. Ambos elementos demoraron la venta y posterior liquidación de los exportadores".
A eso se le sumó otra problemática: el paro del sindicato de aceiteros, que paralizó las plantas cerealeras y los puertos por tiempo indefinido. "En el sector agroindustrial calculan que se demoran barcos por alrededor de USD100 millones diarios", agregó PPI.
El lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso en duda frente a empresarios que se pueda mantener el ritmo de acumulación de reservas durante los próximos meses. "Si bien es cierto que viene la cosecha gruesa, hay un factor especulativo nato tanto en el productor como en las cerealeras que no controlamos", afirmó. Ese mismo día, el BCRA volvió a vender divisas en el MULC. Una situación que no ocurría desde el 19 de marzo. Fue por USD92 millones, el monto negativo más alto desde el 29 de febrero.
Entre los asistentes estaba el vicepresidente de la Sociedad Rural, Marcos Pereda Born, quien explicó que la frase de Caputo no debe ser entendida como una respuesta a supuestas presiones del agro por un nuevo salto cambiario. "Yo no creo que haya una expectativa de devaluación rápida. Lo que dijo es que no sabe cuál va a ser la actitud de los productores. La verdad es que nadie lo sabe, estamos todos pensando", argumentó. Y agregó: "Si hoy le apostás a la inflación o a la devaluación, te vas a comer un sapo. Hoy hay que financiarse en dólares".